Líderes en Información para el Sector del Tratamiento del Agua

MARIE CURIE/AD-WINE

MARIE CURIE/AD-WINE


La firma riojana AEMA, especializada en el tratamiento de aguas, coordina desde hace meses el proyecto europeo de investigación Marie Curie/Ad-Wine, una iniciativa en la que participan otras cuatro prestigiosas entidades de la UE. Los compañeros de viaje de la empresa alfareña son el Instituto Francés de la Vid y el Vino (VIF) de Francia y tres universidades: el Centro Tecnológico CRAB de Italia, la Universidad de Hannover (LUH) alemana y la Universidad de Newcastle Upon Tyne (UNEW) en Reino Unido.

«El objetivo del proyecto es desarrollar una innovadora planta de tratamiento anaerobia, con organismos que no usan oxígeno en su metabolismo, y ofrecer una solución rentable a los efluentes que se producen en bodegas de tamaño medio, la gran mayoría aquí en La Rioja, por ejemplo», explica Víctor Navajas, director gerente de AEMA.

El proyecto, incluido en el VII Programa Marco de la Comisión Europea y que cuenta con una inversión que supera los 700.000 euros, comenzó a gestarse en el año 2011 y cuenta con un periodo de realización de cuatro años, hasta el 1 de diciembre del 2015. «En una bodega los efluentes son las aguas resultantes de la limpieza de las cubas, barricas y suelos, de los tratamientos de refrigeración... Es agua con sólidos y con carga orgánica disuelta y suspendida (contaminantes) no se puede verter por legislación ambiental mientras no cumpla una serie de parámetros», resume Navajas.


GENERACIÓN DE ENERGÍA

Excepto en las bodegas de gran tamaño, lo habitual es el tratamiento aerobio, un proceso que necesita oxígeno, que es inyectado por aire, para que las bacterias ataquen la materia orgánica y depuren el agua. Sin embargo el reto de AEMA y sus socios europeos es conseguir para las bodegas de medio tamaño la rentabilidad del digestor anaerobio, el proceso en ausencia de oxígeno. Aunque depende del tamaño del tanque y de la cantidad de agua que entre, el proceso suelo durar varias horas y normalmente el sistema se diseña para medio día, 12 horas. El agua limpia resultante se reutilizará en la bodega, para riego o para verterse al dominio público. El lodo, carente de metales pesados y estabilizado, se aplicará como abono agrícola.

Aunque la inversión es mayor que en el sistema aerobio, el digestor anaerobio ofrece varias ventajas, entre otras, una rebaja de los gastos energéticos y una menor generación de fangos. «En ausencia de oxígeno son necesarias otro tipo de bacterias que al actuar generan calor en el tanque cerrado, lo que se transforma posteriormente en biogás, generalmente una mezcla de CO2 y metano, que puede ser aprovechado para generar energías eléctrica y térmica, que pueden ser reutilizable en la propia bodega», destaca el director gerente de AEMA.

Inmersos ahora en plena fase de investigación, a lo largo del proyecto van a ser constantes los intercambios de personal entre los cinco asociados y, de hecho, ahora hay dos doctores de AENA en Alemania y Reino Unido y en Alfaro está Stefano Bianchini, doctor en Biología del CRAB italiano y en unos días llega un técnico de la Universidad de Hannover alemana, quien permanecerá 18 meses en Alfaro.


DETALLES

- Cinco socios. AEMA (Agua, Energía y Medio Ambiente) coordina el proyecto europeo Marie Curie/Ad wine en el que intervienen el Instituto Francés de la Vid y el Vino (VIF) de Francia y tres universidades: el Centro Tecnológico CRAB de Italia, la Universidad de Hannover (LUH) en Alemania y la Universidad de Newcastle Upon Tyne (UNEW) en Reino Unido.

- Duración. 48 meses. Finaliza el 1 de diciembre del 2015.

- Inversión. Más de 700.000 e

- VÍCTOR NAVAJAS DIRECTOR GERENTE DE AEMA

«El proceso anaerobio rebaja el coste energético y produce metano para luego generar energía»


Más información sobre el Proyecto

 


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