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La Transformación Digital en España: de la gobernanza del dato a la democratización operativa

09/06/2026

La Transformación Digital en España: de la gobernanza del dato a la democratización operativa


Enrique Castellanos Rodrigo

Enrique Castellanos Rodrigo

  • Especialista en Contratación Pública y Sector del Agua

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En un contexto de cambio climático y estrés hídrico, la pregunta para los gestores y contratistas ya no es solo "cuánta agua gestionamos", sino cómo localizamos y conectamos los datos de forma eficiente para una toma de decisiones basada en evidencias
 
En el marco de la transformación digital de las administraciones públicas, el concepto de Espacios de Datos ha emergido como una pieza arquitectónica fundamental.
 
En sectores estratégicos como el sector del agua (donde el ciclo integral del agua permite la actuación en todas las fases del proyecto), esto se traduce en una capacidad analítica necesaria de aplicación: descubrir, acceder y reutilizar la información sobre infraestructuras críticas, el manejo de los consumos y la operativa de las licitaciones públicas sin comprometer, en ningún momento, la seguridad ni la soberanía del dato.
 
De hecho, en el contexto actual de cambio climático y estrés hídrico, la pregunta para los gestores públicos, usuarios finales y contratistas ya no es solo "cuánta agua gestionamos", sino cómo localizamos y conectamos los datos de forma eficiente para que la toma de decisiones esté basada en evidencias y no en simples especulaciones o experiencias basadas.
 
Este análisis pretende dar forma a la gestión que debe implementarse para conseguir que la transformación digital confluya entre la gobernanza del dato en tiempo real y derive en la democratización operativa del mismo dentro de las administraciones públicas.
 
Para este análisis pormenorizado comencemos con la normativa aplicable a este escenario actual.

 

Contexto Legal de la Transformación Digital en España

 
El marco normativo español ha experimentado una evolución acelerada hacia la digitalización obligatoria y la apertura de activos informáticos del sector público. Esta transición encuentra su pilar fundamental en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, y en la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público. Su publicación simultánea tuvo como objetivo estructurar la actividad y la organización de toda la Administración Pública.
 
Ambas normas configuran el derecho de los ciudadanos a relacionarse electrónicamente con las instituciones y el correlativo deber de estas de operar bajo principios de eficiencia, transparencia e interoperabilidad técnica.
 
Más allá de la tramitación administrativa, la reutilización masiva de datos está regulada específicamente por la Ley 37/2007, de 16 de noviembre, sobre reutilización de la información del sector público, que transpone las sucesivas directivas europeas (incluyendo la Directiva (UE) 2019/1024 relativa a los datos abiertos y la reutilización de la información del sector público). En este contexto, España modificó profundamente esta ley a través del Real Decreto-ley 24/2021, logrando la trasposición definitiva de la Directiva (UE) 2019/1024 (conocida a nivel internacional como la Directiva de Datos Abiertos o Directiva PSI)
 
Dentro de todo este ecosistema legal, se prohíbe explícitamente el monopolio de la información pública y consagra el principio del dato "abierto y por defecto". De hecho, establece el marco jurídico para que ciudadanos, empresas y tecnologías (como la ya presente Inteligencia Artificial) puedan usarse y explotarse masivamente. Esto incluye los datos generados por las Administraciones Públicas.
 
Queda claro entonces que su fin no es regular el acceso administrativo a un expediente personal, sino regular los Datos Abiertos (Open Data) con fines comerciales y de investigación.
 
Por otro lado, y a nivel de seguridad, el Real Decreto 311/2022, de 3 de mayo, por el que se regula el Esquema Nacional de Seguridad (ENS), impone directrices estrictas para salvaguardar las redes e infraestructuras del Estado. Su objetivo principal es establecer una política común de ciberseguridad para garantizar la protección de la información, los servicios públicos y la infraestructura tecnológica de todo el Sector Público, así como de las empresas privadas que colaboren dentro de este entorno de actuación.
 
En este escenario tan hiperregulado, los gestores públicos se enfrentan al reto de conciliar la máxima apertura de datos para establecer el desarrollo económico junto con la protección absoluta de las infraestructuras críticas; un equilibrio especialmente sensible cuando se trata de la gestión de los recursos hídricos.

 

Entonces, ¿cuál es la situación actual a la que nos enfrentamos?

 
Un Ecosistema Interconectado: Superando la Fragmentación Hídrica.
 
Por el momento, la gestión del agua en España está altamente descentralizada, con un impacto directo en ayuntamientos, diputaciones y confederaciones hidrográficas. Aunque el modelo de Espacios de Datos permite que la información no tenga que estar necesariamente centralizada en un único "super-servidor" (lo que sería completamente inoperativo) lo cierto es que falta la conexión real compartida de los organismos existentes.
 
El esfuerzo ya ha comenzado. A través de un ecosistema de catálogos interconectados, los organismos públicos y las empresas de servicios de agua pueden mantener la soberanía sobre sus datos operativos, mientras facilitan su descubrimiento para fines de transparencia y planificación estratégica. Los esfuerzos de implementación de soluciones digitales integradas para cumplir estos objetivos están siendo encomiables. De ahí que el establecimiento de una arquitectura de datos sea clave.

 

¿Cómo se realiza y hacia dónde va encaminada?

 
La Arquitectura de los Espacios de Datos.
 
Esta premisa inicial del análisis exige profundizar en lo que implica jurídicamente un "Espacio de Datos". No nos encontramos ante un mero repositorio central o una base de datos unificada bajo una única titularidad. Se trata de un entorno jurídico-técnico interoperado entre todos los entes públicos relacionados, regulado por la Data Governance Act (Ley de Gobernanza de Datos de la UE), donde se articulan reglas comunes, licencias estándar y contratos de compartición que permiten la libre circulación de activos intangibles garantizando así los derechos de propiedad intelectual, los secretos comerciales y la confidencialidad. La fuente de datos de desarrollos integrados forma parte de la política de protección que estas leyes regulan y protegen.
 
Por ello y para responder a esta necesidad imperativa de localización y conectividad en entornos de escasez hídrica, se vuelve indispensable analizar la estructura institucional de los organismos competentes, cuya dispersión competencial ha provocado históricamente un aislamiento de la información que los nuevos modelos pretenden resolver. Se trata de reducir la focalización local de los mismos para llevarlos a estructuras conectadas compartimentadas entre todos para que el dato se universalice a nivel nacional.
 
En el presente actual, esta soberanía local u orgánica se articula formalmente a través de nodos de agregación técnica y jurídica. Es aquí donde la normativa española y comunitaria dispone de plataformas públicas diseñadas específicamente para actuar como ventanillas únicas de acceso al patrimonio de datos del sector público.
 
Como ejemplo, hablemos de dos de estas Plataformas que son claves para conseguir estos objetivos.
 
Nos referimos al rol que sustentan los portales de datos.gob.es y data.europa.eu en el Sector Público.
 
Portales como datos.gob.es y data.europa.eu actúan como los grandes agregadores que permiten a los licitadores y administraciones las siguientes acciones prioritarias para democratizar e impulsar la gobernanza del dato:
 
  • Analizar el mercado hídrico: Acceder a históricos de contratos de saneamiento, abastecimiento o digitalización (PERTE del Agua) en la emisión de servicios realizados en las infraestructuras.
     
  • Fomentar la Reutilización: Utilizar “datasets”; como por ejemplo en la evaluación de la calidad de agua o los niveles de los embalses para proponer soluciones tecnológicas más ajustadas a la realidad local y climática sectorizada geográficamente.
     
La existencia de estos agregadores normativos transforma por completo las reglas del juego en la contratación pública. Los licitadores privados ya no pueden concurrir como meros proveedores de obra o servicios tradicionales; deben adaptar su estrategia operativa para integrarse plenamente en este ecosistema regulado por datos compartidos y universalizados.

 

¿Cómo se posiciona el contratista en esta gobernanza de datos?

 
La Estrategia del Contratista debe ser la implementación de soluciones de Gestión en el "Smart Water"
 
Para las empresas tecnológicas y consultoras que operan como contratistas en el sector del agua, la estrategia debe ir más allá de la instalación de sensores. El mercado demanda soluciones integrales de gestión de datos con tres pilares claros:
 
  1. Interoperabilidad con Estándares Abiertos: Las soluciones de gestión de redes deben ser capaces de alimentar automáticamente los catálogos públicos, asegurando que la administración cumpla con sus obligaciones de transparencia y todo esto, sin duplicar esfuerzos e inversiones al alza.
     
  2. Soberanía y Seguridad Crítica: El agua, al tratarse de una infraestructura crítica, posiciona al contratista en el deber de garantizar arquitecturas que aseguren la soberanía del dato, alineándose con las directrices europeas (GAIA-X y similares).
     
  3. Valorización del Dato en la Licitación: El éxito del contratista hoy reside en proponer sistemas que no solo gestionen el agua, sino que procesen los datos para ofrecer mantenimiento predictivo y eficiencia operativa con el objetivo claro de la reduciendo de las pérdidas en las redes de suministro y la automatización de los mantenimientos.
     
Por tanto, la confluencia entre las exigencias tecnológicas de protección crítica y el deber legal de máxima reutilización nos conduce a una síntesis definitiva sobre el valor estratégico de este recurso:
 
Dato + agua = eficiencia real.

 

Conclusión: El Dato como Recurso Vital

 
La alineación con los espacios de datos europeos busca un equilibrio preciso: facilitar el acceso y la reutilización manteniendo la soberanía del dato en origen.
 
Tanto para la Administración que licita como para el contratista que aporta la solución técnica en el sector hídrico, datos.gob.es y data.europa.eu son las puertas de entrada a un modelo de gestión más resiliente. En el sector del agua, donde cada gota cuenta, la capacidad de conectar datos es, en última instancia, la capacidad de asegurar nuestro futuro.
 
De esta manera y de acuerdo con el entramado jurídico de la gobernanza del dato en España, se establecen las siguientes recomendaciones esenciales dirigidas a los actores clave del sector hídrico:
 
Para la Administración Pública Licitante (Órganos de Contratación):
 
  • Inclusión Obligatoria de Cláusulas de Interoperabilidad: Configurar en los Pliegos de Cláusulas Administrativas Particulares (PCAP) y Pliegos de Prescripciones Técnicas (PPT) la obligación taxativa de entregar los datos reales y procesados bajo estándares abiertos y formatos reutilizables (p.ej., APIs conformes con las directrices de datos.gob.es).
     
  • Garantía de Soberanía desde el Diseño (Sovereignty by Design): Exigir a los licitadores certificaciones de cumplimiento con el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) en categoría media o alta, y asegurar que el almacenamiento de la información de la infraestructura crítica de aguas permanezca bajo control europeo operativo (GAIA-X).
     
  • Para los Contratistas y Operadores Tecnológicos: Establecer partiendo del Modelo de "Producto" la sinergia hacia al Modelo de "Gobernanza del Dato". Para ello hace falta diseñar las ofertas técnicas justificando explícitamente cómo la solución propuesta facilita el cumplimiento automatizado de las leyes de transparencia de la Administración Pública, evitando de esta manera la duplicidad de cargas administrativas mediante la automatización de operativa integrada.
     
  • Acreditación de Capacidades en Mantenimiento Predictivo y Valorización: Destacar en las propuestas el valor añadido de los algoritmos de detección de fugas y optimización operativa hídrica, para traducir los datos reales (como por ejemplo los impulsados por el PERTE) en métricas de eficiencia cuantificables que otorguen mayor puntuación en los criterios de adjudicación automáticos de los concursos públicos.
 
Por tanto, si los objetivos anteriores se hacen viables, entonces habremos democratizado el dato en España y su gobernanza por parte de la administración pública será una realidad atestiguada.
 
Recordemos,
 
En el derecho administrativo moderno, la interoperabilidad no es una mera facultad técnica, sino un principio jurídico formal derivado del mandato constitucional de eficacia (Art. 103.1 CE). Exige que los sistemas de información de distintas administraciones cooperen recíprocamente, permitiendo el intercambio seguro de datos e impidiendo la fragmentación competencial del Estado.
 
En el marco de la transformación digital de las administraciones, el concepto de Espacios de Datos ha emergido como una pieza arquitectónica fundamental. En sectores estratégicos como el ciclo integral del agua, esto se traduce en una capacidad crítica: descubrir, acceder y reutilizar información sobre infraestructuras, consumos y licitaciones sin comprometer la seguridad ni la soberanía del dato.
 
En un contexto de cambio climático y estrés hídrico, la pregunta para los gestores y contratistas ya no es solo "cuánta agua gestionamos", sino cómo localizamos y conectamos los datos de forma eficiente para una toma de decisiones basada en evidencias.
 
La gestión del agua en España está altamente descentralizada, involucrando a ayuntamientos, diputaciones y confederaciones hidrográficas. El modelo de Espacios de Datos permite que la información no tenga que estar necesariamente centralizada en un único "super-servidor", sino que sea interoperable en origen.
 
A través de un ecosistema de catálogos interconectados, los organismos públicos y las empresas de servicios de agua pueden mantener la soberanía sobre sus datos operativos, mientras facilitan su descubrimiento para fines de transparencia y planificación estratégica.
 
Portales como datos.gob.es y data.europa.eu actúan como los grandes agregadores que permiten a los licitadores y administraciones:
 
  • Analizar el mercado hídrico: Acceder a históricos de contratos de saneamiento, abastecimiento o digitalización (ejemplo; PERTE del Agua).
     
  • Fomentar la Reutilización: Utilizar “datasets” de calidad de agua o niveles de embalses para proponer soluciones tecnológicas más ajustadas a la realidad local.
 
La reutilización consiste en el uso de información en posesión de organismos del sector público por parte de personas físicas o jurídicas con fines comerciales o no comerciales. El PERTE (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica) de la Digitalización del Ciclo del Agua es un instrumento jurídico de colaboración público-privada financiado con fondos europeos. Vincula normativamente la concesión de subvenciones a la adopción de tecnologías que vuelquen datos interoperables, convirtiendo la transparencia técnica en un requisito de validez legal para la obtención de fondos públicos.
 
Para las empresas tecnológicas y consultoras que operan como contratistas en el sector del agua, la estrategia debe ir más allá de la instalación de sensores. El mercado demanda soluciones integrales de gestión de datos con tres pilares claros: Interoperabilidad con Estándares Abiertos: Las soluciones de gestión de redes deben ser capaces de alimentar automáticamente los catálogos públicos, asegurando que la administración cumpla con sus obligaciones de transparencia sin duplicar esfuerzos.
 
Soberanía y Seguridad Crítica: Al tratarse de una infraestructura crítica, el contratista debe garantizar arquitecturas que aseguren la soberanía del dato, alineándose con las directrices europeas (GAIA-X y similares).
 
Valorización del Dato en la Licitación: El éxito del contratista hoy reside en proponer sistemas que no solo gestionen el agua, sino que procesen los datos para ofrecer mantenimiento predictivo y eficiencia operativa, reduciendo las pérdidas en red.
 
CONCEPTO JURÍDICO COMO AXIOMA FUNDAMENTAL QUE PRESERVA NUESTRO PRESENTE ACTUAL: INFRAESTRUCTURAS CRÍTICAS Y LA ALIANZA GAIA-X
 
De acuerdo con la Ley 8/2011, de 28 de abril, las infraestructuras del ciclo del agua son consideradas "infraestructuras críticas" debido a que su perturbación o destrucción tendría un impacto grave sobre los servicios esenciales. Los contratistas están obligados por ley a implantar medidas de seguridad lógicas extraordinarias. GAIA-X representa una iniciativa europea para crear una arquitectura de datos común basada en la confianza y la soberanía del ciudadano y las organizaciones europeas, impidiendo el control oligopolístico de proveedores externos (“cloud providers” de terceros países) sobre datos soberanos de alta sensibilidad.
 
La alineación con los espacios de datos europeos busca un equilibrio preciso: facilitar el acceso y la reutilización manteniendo la soberanía del dato en origen. Tanto para la Administración que licita como para el contratista que aporta la solución técnica en el sector hídrico, datos.gob.es y data.europa.eu son las puertas de entrada a un modelo de gestión más resiliente. En el sector del agua, donde cada gota cuenta, la capacidad de conectar datos es, en última instancia, la capacidad de asegurar nuestro futuro.
 
 
Enrique Castellanos Rodrigo 
 

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