Demanda alimenticia, DEPURADORAS y economía circular - Lorenzo Correa Lloreda

Demanda alimenticia, DEPURADORAS y economía circular

16/08/2016

Demanda alimenticia, DEPURADORAS y economía circular


Lorenzo Correa Lloreda

Lorenzo Correa Lloreda

  • Autor del proyecto FUTURODELAGUA.COM
  • Executive & Life Coach por la Escuela Europea de Coaching (2011)
  • Master en Coaching con PNL por la AEPNL (2010)
  • Practitioner en Programación Neuro Lingüística (PNL), por la Asociación Española de PNL (2008)
  • Post grado en dirección y gestión ambiental, por la Fundación Abat Oliba (1998)
  • Ingeniero Civil, por la Universidad Politécnica de Madrid (1980)


 
"La prognosis de población mundial para el año 2050, en el umbral de los 9 mil millones, avisa: se necesitará más comida, tanta más, que en solo 15 años la demanda de alimentos habrá aumentado el 50%, llegando a hacerlo el 70% a mitad del siglo XXI"
 
¿De dónde salen los alimentos? En su inmensa mayoría de zonas regables, más o menos extensas, a las que hay que aportar los caudales necesarios para que los productos que comemos (carne, verdura y frutas), al residir en tan bucólico ambiente, tengan su sustento y “fabriquen” el nuestro. Pero al aumentar la demanda de alimentos, aumenta la de agua, pues el regadío consume el 70% del agua dulce del mundo.
 
Así las cosas, no es exagerado augurar un aumento del 20% en la demanda de agua de riego para el año 2050. Abultados e inquietantes porcentajes, que pueden ser mucho mayores si no se consigue implementar en el campo técnicas eficientes de riego para cultivos poco necesitados de grandes caudales. Mejora del rendimiento y de la eficiencia, ese es el reto técnico. Seducción del usuario para ganar su confianza en que el cambio de costumbres será mejor para él y para todos. Ese es el reto real.
 
Más inquietantes todavía si queremos adivinar el resultado final del partido que juegan la demanda y la oferta mundial del agua. Porque los alimentos van destinados, cada vez más a las grandes ciudades, que se beben “su” agua y el agua virtual que transportan los que consumen a sus habitantes.
 
Muchos de los apostantes, aseguran la victoria de la demanda por un amplio margen, basándose en las previsiones que vaticinan, para dentro de 15 años, un 40% más de demanda sobre oferta, aumentando al 55% en 2050, porque necesitaremos más agua en las ciudades, tendremos en general una mayor calidad de vida, una mayor demanda de energía y continuaremos con la espada de Damocles de las consecuencias del cambio climático sobre la disponibilidad de recursos hídricos oscilando sobre nuestra cabeza.
 
Para asumir el reto y conseguir el objetivo, hay que actuar más y quejarse menos. Primero evidenciando que agua y alimento forman una pareja de hermanos siameses que no pueden ya sobrevivir el uno sin la otra. Después trabajando para mejorar su salud y permitirles vivir en armonía y equilibrio.
 
Y este trabajo pasa por realizar una óptima gestión de la demanda para que la oferta solo se incremente cuando la eficacia en el uso esté suficientemente probada y ya no se pueda mejorar sin aportes externos. Cambio del paradigma gestión de oferta al de gestión de la demanda, que habrá de basarse en acciones que no parecen fáciles de llevar a cabo en los lugares de mayor consumo, al corresponderse con países escasamente desarrollados social y políticamente y por ello con usuarios poco sensibles a la llamada del ahorro solidario, de la distribución equitativa y universal y a la conservación de los recursos hídricos. Sin olvidar el trabajo ímprobo a realizar en el ámbito de la inteligencia emocional, el de la seducción.
 
Asumir este reto exige implementar medidas valientes y en todos los campos de aplicación posible como por ejemplo:
 

Medidas individuales y solidarias
 
Reducción de pérdidas en redes y del uso ilegal del agua.
 

Medidas colectivas
 
Optimización del uso del agua, garantizando un reparto equitativo entre sus usuarios que respete las necesidades básicas de los usuarios intermedios, tanto humanos como otros seres vivos.
 

Medidas económicas (políticas)
 
Reducir el gasto financiero y construir solo las infraestructuras imprescindibles.
 

Medidas ambientales
 
Reducir afecciones a flora y fauna al disminuir el consumo superfluo y el derroche. Reducir la contaminación de las masas de agua.
 
 
Veamos algunos ejemplos de actuaciones  de innovación que se han llevado a cabo en el mundo  en el ámbito de las aguas residuales para generar seducción, fomentando la confianza en las nuevas medidas:

 
  • Mejora de la calidad en la cuenca del Río Ohio

El Proyecto Piloto de la Calidad del Agua de la cuenca del Río Ohio es un programa interestatal que compromete a los estados de Ohio, Indiana y Kentucky para evaluar el uso responsable e inocuo para el medio, del agua en industrias, servicios públicos, riego agrícola y otros usos, mediante el comercio de los caudales vertidos entre los usuarios, garantizando así el buen estado ecológico de las masas de agua receptoras, al verter al medio solo efluentes de la calidad necesaria para no afectarlo y reutilizando el resto.
 
El Instituto para la Investigación de Energía Eléctrica (EPRI) trabaja en el desarrollo de un programa de capacitación voluntaria a escala de cuenca, que permitirá el intercambio de créditos de calidad del agua a verter con nitrógeno y fósforo, lo que ayudará a cumplir con la legalidad vigente y mejorará la calidad del agua.
 
El programa permitirá que las industrias cuyos costes de depuración, debido a la mala calidad de sus efluentes, son muy altos, puedan comprar derechos de vertido en otras instalaciones con menores costos de control. Este intercambio, conseguirá verter efluentes menos contaminantes a un costo global menor, garantizando una mayor flexibilidad para verter al medio hídrico por debajo de los límites legales de vertido. El proyecto permite a las entidades de la Cuenca del Río Ohio regular los vertidos de nitrógeno y fósforo a través de un mercado de intercambio, descartando soluciones de tratamiento individuales de altísimo coste, generando o comprando créditos de reducción de la contaminación de otras fuentes.
 
Si ponemos como ejemplo una depuradora cuyo vertido tiene exceso de nutrientes, mediante este programa, pagaría a los regantes que los producen para reducir el uso de fertilizantes, gestionar los lodos del proceso de depuración o tratar sus purines, disminuyendo así los valores totales de nutrientes en la cuenca.
 
Estas reducciones de nutrientes se cuantifican como créditos, que son homologados y revisados y aprobados por un organismo regulador.

 
  • Reutilización en  San Diego

La ciudad de San Diego, situada en el extremo suroeste del estado de California  y con una población 1.300.000 habitantes, goza de fama por su clima mediterráneo y sus extensas playas, además de por ser la sede de la mayor flota naval del mundo. Los observadores más agoreros del calentamiento global, pronostican en ella un aumento anual del número de días con altas temperaturas y un descenso de las precipitaciones. Si ello es cierto, la demanda aumentará un 20% en el año 2035,  y por ello los previsores rectores públicos locales han decidido apostar fuerte por la reutilización destinada a conseguir más agua potable, llegando hasta un 33% del volumen total servido para usos domésticos en esa fecha.
 
El proyecto “Agua pura en San Diego” añadirá de aquí a 20 años recursos de calidad suficiente para uso humano, reduciendo su derivación del medio y los añadirá a los que ya reutiliza con destino  al uso agrícola e industrial. La depuradora municipal de North City que bombeará sus efluentes a la flamante planta de reutilización de última generación, dotada de sus correspondientes membranas, ósmosis inversa, desinfección por UV y oxidación avanzada y enviará el agua purificada obtenida al embalse de la ciudad de San Vicente, gestionado por la San Diego County Water Authority y situado en Lakeside, donde aportará un recurso reutilizado extra a las aguas pluviales que a él llegan de manera natural y a las procedentes del trasvase de la cuenca del río Colorado y del Delta de mismo río. Allí se construirá una megapotabilizadora.
 
Para que el agua potable llegue a la red, una tuneladora Robbins está perforando un túnel de 17,7 km de longitud, que conectará el embalse con el Segundo Acueducto de la San Diego County Water Authority. Mediante este sistema, la citada Autoridad hidráulica del condado habrá finalizado las actuaciones para afrontar emergencias por sequía o terremotos. Un caso más que nos recuerda la necesidad de planificar con tiempo y con presupuestos adecuados al elevado coste de la aplicación de tecnologías de vanguardia que permitan beber agua residual reutilizada y transportarla a un embalse mediante un obra pública de envergadura…aviso para navegantes. Solo la seducción permite disponer de fondos suficientes.
 
¿Cómo seducen las autoridades del agua de California?: informando a los “clientes” que esta solución incrementará el consumo de energía, aunque este incremento se compensará al no tener que adquirir agua fuera del condado, como ahora está ocurriendo, cuando no hay recursos.
 
Para ello, ya en el año 2013 se presentó el proyecto de Demostración de Potabilización de Agua de la ciudad, que justificaba que la producida en la Planta de Reutilización y bombeada al embalse de San Vicente consumiría aproximadamente 2 kWh/m³ en comparación con el agua del trasvase del Colorado que consume de 1,6 a 2,7 kWh/m³ de energía dependiendo de que el agua proceda de la cuenca alta o del Delta. Bombeo de agua reutilizada más barato que el de agua trasvasada, más beneficios ambientales por no trasvasarla es igual a  seducción.

 
  • Hawaii Recuperación de energía de aguas residuales

Honolulu ha adjudicado recientemente un contrato a la empresa estatal Hawaii Gas para que lleve a cabo las actuaciones necesarias la captura y el tratamiento de biogás en su planta depuradora de aguas residuales y su posterior transformación en energía renovable. Hasta ahora, la depuradora enviaba a la atmósfera  el equivalente a 80.000 termias anuales de biogás.
 
En breve (entre 1 y 2 años), una vez finalizadas las actuaciones, Hawaii Gas eliminará las impurezas del biogás en bruto para producir gas natural renovable (98 por ciento de metano y 2 por ciento de dióxido de carbono), destinado a mezclarse con el gas natural sintético que produce habitualmente. El precio que Hawaii Gas pagará al municipio dependerá de la calidad del biogás, que solo se conoce cuando se extrae. Dependiendo de estos factores, se estima que el contrato generará para la ciudad un mínimo de un millón de dólares anuales.

 

Conclusiones

 
En la transición hacia la economía circular, las empresas del ámbito acuático ya están desarrollando incentivos innovadores para ayudar a sus clientes a reducir la demanda de agua. Mientras tanto, las empresas de servicios públicos, frente a la disminución de la disponibilidad de agua debida al aumento de la demanda, deben apostar por  desarrollar la generación de  recursos alternativos con el objetivo de garantizar que el aumento de recursos no modifique al alza el consumo energético.
 
Y las plantas depuradoras de aguas residuales urbanas, tendrán que ir paulatinamente reduciendo sus lodos al medio o a los vertederos de residuos y suministrar energía renovable a las comunidades locales, lo que no sólo creará fuentes de ingresos adicionales para la empresa, sino que también reducirá las emisiones de carbono.
 
La economía circular al servicio de la seducción: por ahí va el futuro del agua
 
 
Lorenzo Correa Lloreda
 
 

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Comentarios Publicar comentario
22/09/2017
José Luis Marin escribió:
Me parece muy importante difundir más el incremento constante de la necesidad de agua potable para muchos usos y una excelente solución su reuso como lo plantean en este artículo. Creo que la solución a los problemas estará en el uso inteligente de los recursos, que desde luego tiene que ver con la sustentabilidad de los mismos y de los ecosistemas que se albergan en todos los ambientes, en los que como bien lo señalan la interrelación entre alimentos y agua es vital.

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