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Fatberg: El monstruo de las cloacas alimentado por las TOALLITAS húmedas

06/02/2019

Fatberg: El monstruo de las cloacas alimentado por las TOALLITAS húmedas


Daniel Blesa Sala

Daniel Blesa Sala

  • Estudiante de Comunicación e Industrias Culturales de la Universidad de Barcelona
  • Trabajo de campo para la asignatura: Géneros y Formatos de la Comunicación Escrita

 


Más artículos del autor

 
"La ecología es un tema que preocupa en España en 2019, sin embargo, las toallitas siguen bajando por las tuberías de los hogares españoles, destrozando las depuradoras y las estructuras de saneamiento"
 
En los últimos años, ha aumentado el interés en la preservación y conservación del medioambiente, así lo señala un estudio del CIS del año 2017 dónde muestra que las noticias que tienen más interés para los españoles son: los avances médicos (85% de interés), temas económicos y laborales (78,5% de interés) y ecología y medioambiente (76% de interés).
 
También se pregunta sobre la percepción de los recursos dedicados a la protección del medioambiente, la respuesta más popular es la de “Muy pocos recursos”, es decir, que el encuestado tiene la sensación de que se destinan pocos recursos a la protección de medioambiente.
 
La ecología es un tema que preocupa en España en 2019, sin embargo, las toallitas siguen bajando por las tuberías de los hogares españoles, destrozando las depuradoras y las estructuras de saneamiento.
 
El tiempo que transcurre desde que el agua del WC o del grifo pasa por el desagüe hasta que llega a la depuradora es de aproximadamente 24 horas, que varían dependiendo del alcantarillado.
 
Una toallita, está formada por fibras de origen natural y fibras sintéticas, que son las que le dan esa resistencia. Una toallita puede tardar 30 días en biodegradarse, aunque hay materiales que no desaparecerán como el poliéster o el polipropileno. Teniendo en cuenta estos detalles, las toallitas húmedas llegan al alcantarillado prácticamente igual a como estaban en el paquete de compra, porque la agitación que se produce mientras baja por la red de saneamiento no las deshace, lo que ralentiza y destroza el normal funcionamiento del saneamiento de agua.
 


“Fatberg”, el monstruo de las alcantarillas

 
Al no biodegradarse, se forman los “fatberg”, el monstruo de las alcantarillas; se trata de acumulaciones de toallitas, hilo dental, preservativos y sustancias grasas como el aceite que colapsan el alcantarillado provocando, tarde o temprano, una ola de atascos en las tuberías, normalmente de ciudades. Ese es el caso de ciudades como San Sebastián o Valencia.
 
Según la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento (AEAS), los costes provocados por el mal uso de las toallitas son de entre 4 y 6 euros por habitante al año.
 
El mal uso de las toallitas viene dado por dos fenómenos; en primer lugar, el consumidor no tiene presente que las toallitas no se pueden tirar por el baño, en segundo lugar, las empresas de toallitas húmedas.
 
En el envase de algunas toallitas pone que se pueden tirar por el retrete y lo justifican mediante una frase: “Nuestro producto es biodegradable”. Está frase es cierta, la mayoría de los materiales de una toallita húmeda son biodegradables, pero en la gestión de residuos las cosas tienen que ir mucho más rápidas. En una entrevista en el programa "Mas vale tarde de LaSexta", el presidente de AEAS dijo que “Un producto que en 5 días no es biodegradable no lo podemos depurar” por lo tanto la afirmación de “Nuestro producto es biodegradable” es cierta, pero como no es biodegradable en 5 días, no se puede tirar por el retrete.
 
No hay ninguna legislación que controle lo que se tira por el desagüe de los domicilios españoles y es difícil que pueda existir, ya que el coste de una regulación para controlar lo que se tira sería muy elevado.
 
En Nueva York, donde hay un grave problema con las toallitas que entre los años 2010 y 2015 costó 18 millones de dólares de dinero público, se planteó prohibir la comercialización de las toallitas, pero es complicado que un gobierno prohíba un negocio que genera unos 500 millones euros cada año. En cambio, sí que existe regulación y control de residuos en el ámbito industrial.
 
En España, el 17 de Setiembre de 2017, las Cortes Valencianas reclamaron, por unanimidad, medidas de fiscalidad, es decir, impuestos, para las empresas productoras de toallitas. Reclamaban que se prohíbiera los etiquetados y publicidad donde se diga que las toallitas o bastoncillos para las orejas se pueden tirar por el inodoro.
 
Esto también lo reclama José Miguel del Arco García, director de AGUASRESIDUALES.INFO, que le extraña que aún se puedan ver etiquetados donde pone que las toallitas se pueden desechar por el váter cuando es evidente que son las causantes de atascos en las tuberías. Le pregunto si cree que el problema reside en la estructura de saneamiento y me dice que cree que no, que la estructura es buena, que el problema está en lo que se tira, que hace unos años los problemas que había eran los bastoncillos, preservativos y algún hueso de oliva, pero que el problema con las toallitas es mucho mayor.
 
Y es que existen más de 659 tipos de toallita que se pueden comprar en los supermercados, desde toallitas de higiene íntima, toallitas “atrapapolvo”, toallitas para perros e incluso desodorante en formato toallita. Así se explica que los materiales extraídos de las máquinas y equipos de las plantas de tratamiento de agua se hayan duplicado desde 2008. 
 
En la ciudad de Córdoba se hizo un estudio que consistió en una comparación del tiempo que tarda en disolverse en agua el papel higiénico y el tiempo que tarda una toallita. Los resultados fueron claros, en 5 días el noventa por ciento del papel higiénico, ya se había disuelto, en cambio la toallita, en los mismos cinco días, tan solo un veintiséis por ciento
 


El problema de las toallitas en los medios de comunicación

 
En 2015 los medios de comunicación españoles empezaron a hablar sobre los problemas derivados de las toallitas. El término toallitas estaba deteriorado por los malos comentarios que de manera constante publicaban asociaciones ecológicas y revistas especializadas. 
 
Varias empresas destinaron muchos recursos para buscar solución a los constantes comentarios negativos. Una solución fue buscar otra formula para hacer toallitas que no provocaran esos atascos. Se encontró una fórmula que cumplió con lo que se buscaba; una toallita húmeda pero que se deshiciera mucho más rápido. Es lo que se conoce como papel higiénico húmedo y que en principio si que se puede desechar por el inodoro ya que se disgrega con los movimientos del agua. 
 
La primera empresa española que empezó a vender este tipo de producto fue Ubesol, empresa proveedora de toallitas a Mercadona. Mercadona se ha encargado de darle notoriedad a su nuevo producto, defienden dos puntos: que es biodegradable y desechable por el WC y que tiene la máxima capacidad de disgregación, es decir, que la toallita se deshace con la agitación.
 
En un articulo en eldiario.es, el divulgador ambiental José Luis Gallego, pone en duda que el papel higiénico húmedo de Mercadona se pueda desechar por el WC.
 
En su artículo, cuestiona esos dos puntos que anteriormente he dicho que defendía Mercadona. Dice que en el envase pone que es tejido biodegradable, pero no en cuanto tiempo. En el envase se recomienda “No tirar más de dos toallitas por descarga”, a continuación, Gallego explica que hizo un experimento en su casa. Cogió un recipiente con agua y sumergió una toallita de Mercadona y la agitó, la toallita se desmenuzó, en cambio, cuando lo hizo con tres a la vez no de desmenuzaron. Lo que parece indicar que el papel higiénico húmedo tiene sus limitaciones.
 


Conclusiones

 
Los especialistas coinciden en que la solución al problema de las toallitas pasa por varios puntos, uno de ellos es en el etiquetado, que no puede dejar lugar a dudas, el consumidor deber saber en qué contenedor tiene que ir cada residuo.
 
Los gobiernos deben regular y controlar la gestión de residuos, como lo hacen en el sector industrial, ya sea mediante campañas de sensibilización, aumentar el presupuesto en la gestión de residuos o como demandaron las Cortes Valencianas, mediante “medidas de fiscalidad”.
 
El consumidor tiene que saber que el mayor afectado es él. Muchas de las reparaciones de tuberías y equipos se deben a atascos por culpa de los residuos que se vierten en el WC, eso no quiere decir que sea el único motivo, pero sí que muchos de los casos son provocados por las toallitas.
 
Por otra parte, muchas de las empresas productoras se aprovechan de que no hay una regulación y venden productos con un etiquetado incorrecto. AEAS podría ejercer como organismo independiente y marcar con un sello de calidad aquellos productos que pueden ir al inodoro y aquellos productos que no pueden ir.
 
El Reino Unido lanzó una campaña que dice “Only flush, poo pee and paper”, la norma de las tres pes, que quiere decir: por el baño solo se deben verter “pipí” “popo” y "papel", todo lo que esté fuera de eso no debe ir al inodoro.
 
En la época con más conciencia ecológica se generan muchas cosas de usar y tirar, es un claro ejemplo la aparición de toallitas en casi todos los ámbitos de limpieza, limpieza corporal, limpieza del hogar, limpieza de vehículos o limpieza de mascotas.
 
Lo que nació como complemento para limpiar a los bebés ha pasado a ser el monstruo de las cloacas, que todos aquellos que tiran toallitas, hilo dental o preservativos lo alimentan. Cuando el mayor afectado será el propio consumidor cuando tenga que reparar las tuberías.
 
 
Daniel Blesa Sala
 

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22/02/2019 Ciertamente, es una buena comunicacion! Totalmente de acuerdo con su contenido.
Pero se trata de un problema que arrastramos desde hace muchos años y todavia no hemos “aceptado” en algo que, lamentablemente, hoy es “normal”.

La diferencia, entre nosotros y otros paises, es que ellos si han aceptado este problema y han buscado soluciones.
Nosotros seguimos quejandonos, año tras a año, pero todo sigue igual, solo trabajando en el correctivo y perdiendo horas y horas de mantenimiento, horas que economicamente se tiran a la basura. . Hoy en dia existen sistemas, maquinaria y equipos capaces de gestionar este problema en gran medida, pero eso requiere de inversion, es decir, trabajar en el preventivo.
07/02/2019
Fernando S. Estévez escribió:
Estupendo Daniel. Con este tipo de artículos todos avanzamos en la misma dirección: combatir al monstruo de las toallitas.