La SALUD de nuestros ríos, ¿en riesgo? - Rafael Marín Galvín

La SALUD de nuestros ríos, ¿en riesgo?

24/07/2016

La SALUD de nuestros ríos, ¿en riesgo?


Rafael Marín Galvín

Rafael Marín Galvín

  • Jefe de Control de Calidad y Medio Ambiente - Director Gestión de Sistemas en EMACSA
  • Coordinador del Grupo de Inspección Vertidos y Laboratorio de la Comisión V de AEAS



Comisión V de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS)
 

Recientemente, la OCU ha publicado en su revista OCU-Compra Maestra nº 416 de julio-agosto, el reportaje “La salud de nuestros ríos, en riesgo”. Para su elaboración, la OCU pidió la colaboración de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), con el objetivo de recabar la colaboración de muchos gestores de Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) españolas, los cuales, en su gran mayoría, atendieron la solicitud permitiendo el acceso a sus instalaciones y la toma de muestras subsiguientes. La disponibilidad y transparencia de los gestores de las EDAR, contactados a través de AEAS, ha sido prácticamente total.
 
Queremos felicitarnos porque desde organizaciones tan emblemáticas para la ciudadanía como la OCU, con una implantada cuota de seguimiento por parte del público, se preste atención a estos temas, colaborando con uno de los actores principales involucrados en el saneamiento de las aguas residuales y en la preservación del medio ambiente urbano, como son los gestores de redes de saneamiento y las EDAR.  Otros actores, en este caso que justifican la propia existencia de las EDAR, son los ciudadanos los cuales contaminan en el transcurso de su devenir vital, en ocasiones sin percatarse de ello. Y otros son los medios de comunicación que deben trasladar, con claridad, mesura y en un lenguaje llano, todas estas cuestiones a la ciudadanía.
 
Asimismo, nos parece sumamente positivo que al final del artículo se expongan sencillas pautas para concienciar al ciudadano sobre un uso responsable de nuestros saneamientos, trasladando la idea –defendida hasta la saciedad por los gestores de los saneamientos y las EDAR– de que los saneamientos no se tragan cualquier cosa. También es muy significativo que en dicho artículo se haga mención a que las redes de saneamiento estén diseñadas para eliminar materia orgánica, sólidos y poco más, porque ésa es la realidad, no otra, y en eso convenimos la OCU y profesionales del sector, los cuales estaríamos encantados de tener más medios para implementar mejoras en el alcantarillado y depuración de nuestras aguas residuales.
 
Sin embargo, dicho esto, creemos que hay varias cuestiones del contenido del reportaje elaborado por la OCU que deben ser aclaradas y completadas, con algunas matizaciones y reflexiones. Nos parecen necesarias para tener una completa visión de cómo se encuentra la salud de nuestros ríos y de si se depuran o no nuestras aguas residuales convenientemente, con los medios de los que disponemos.
 
Las EDAR son centros dotados de tecnologías en muchos casos de vanguardia, con sistemas de tratamiento y gestión transparentes. Se diseñan, se ejecutan, se explotan y se mantienen con el fin prioritario de depurar aguas residuales, desechos típicos de nuestra sociedad y contribuyen, de forma notoria e indispensable, a la sostenibilidad ambiental.
 
Es importante reseñar que el artículo de la OCU indica que el 90% de las aguas residuales de nuestras poblaciones se depura y que no existen, por ello, problemas sanitarios en nuestras ciudades, lo cual supone un significativo avance.
 

Además, el reportaje señala que, en el año 2014, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente anunció la construcción de 400 nuevas depuradoras para los próximos seis años, pero que no existe información accesible al respecto. Sobre esta cuestión queremos hacer dos reflexiones. La primera es que, efectivamente, el impulsor de la depuración en España es la Administración Pública (no los gestores). La segunda es que, todas las EDAR proyectadas estarían diseñadas para tratar sólidos, carga biodegradable y, en algún caso, nutrientes (según zona del vertido), con lo cual, aún en el caso de que se pusieran en marcha, los gestores depurarían esos contaminantes, y no otros cuyo origen son las pautas de vida actuales.
 
Por otro lado, nos gustaría destacar que el muestreo objeto del estudio se ha llevado a cabo en un solo día de la explotación habitual de las EDAR estudiadas. Sin embargo, teniendo en cuenta que las EDAR operan las 24 horas de los 365 días del año, es posible que los datos que se obtengan pudieran ser poco relevantes acerca de la visión general de la depuración llevada a cabo. Tal vez, en orden a contrastar datos, hubiera sido conveniente comparar los datos obtenidos el día del muestreo realizado para el estudio, con el histórico de funcionamiento diario, que todos los gestores de las EDAR estamos obligados a aplicar.
 
Asimismo, todas las EDAR y dentro de ello las analizadas, están obligadas a cumplir un documento administrativo denominado “Autorización de Vertidos”. Dicho documento establece los límites de depuración exigibles según las normativas vigentes y es otorgado por el Organismo de Cuenca (Confederación o Demarcación Hidrográfica) correspondiente y responsable del cauce libre donde se vierte el agua depurada. En la gran mayoría de las EDAR en cuestión, los límites exigibles se circunscriben, como ya sabemos, a sólidos en suspensión, demanda bioquímica de oxígeno y demanda química de oxígeno y, en algún caso minoritario (zonas sensibles), a nitrógeno y fósforo. Por lo tanto, parece poco adecuado que se indique de ciertas depuradoras, que no tienen obligación de cumplir unos requerimientos de depuración en nutrientes, que “eliminan muy mal nitratos y fosfatos”, cuando estas EDAR ni fueron diseñadas en su momento para tratar algo que no fuesen sólidos y carga biodegradable (DBO5 y DQO), ni tienen medios a tal fin.
 
Además, si una EDAR cumple con los requerimientos exigibles de depuración estará depurando muy bien y, si no cumple los límites pero sí los porcentajes de depuración, podría calificarse la situación de, acaso, buena (o muy buena). Entendemos que otras calificaciones no deberían ser pertinentes. Sobre este asunto, me gustaría hacer referencia a algunos datos del sector, provenientes del XIV Estudio Nacional de Suministro de Agua Potable y Saneamiento en España 2016 (AEAS-AGA), que indican que nuestras aguas depuradas contienen una media de 14 mg/L de sólidos en suspensión, 18 mg/L de DBO5 y 48 mg/L de DQO, alcanzando unos rendimientos de depuración de, respectivamente, 95%, 94% y 92%, con lo que, en general, de media se cumplen sobradamente las expectativas de depuración exigible.
 
Con respecto al funcionamiento de las depuradoras, y como información de interés para el ciudadano, los fangos obtenidos de la depuración del agua se suelen tratar en las mismas EDAR. De ellos, un 80% se destinan a compostaje o aprovechamiento agrícola, con lo que ha de incidirse en la idea de que, aparte de depurar, las EDAR valorizan y reutilizan residuos, en este caso para agricultura. En otros casos como la digestión anaeróbica de fangos, se destinan para producción de energía eléctrica mediante cogeneración.
 

Por otro lado, me gustaría hacer referencia al tema de la contaminación emergente. El reportaje indica acertadamente que se han medido niveles de sustancias tóxicas “no incluidas en la lista de sustancias a eliminar por las depuradoras”. Actualmente, tenemos la posibilidad de aplicar técnicas depuradoras tan exigentes como queramos para reducir cualquier tipo de contaminante presente en un agua residual. Se trata de diseñar la planta, ejecutarla y explotarla. Obviamente, esto conllevaría costes adicionales, por lo que la pregunta sería: ¿está la sociedad dispuesta a afrontar estos costes adicionales para cuidar en mayor grado el medio ambiente?
 
Si el artículo de la OCU deja entrever que considera elevado el gasto medio por persona al año en concepto de depuración y alcantarillado, no sabemos qué puede pensar el ciudadano si se incrementase, por ejemplo, la factura al doble, por la implantación de tecnologías de vanguardia enfocadas a la eliminación de contaminación no convencional presente en nuestras aguas residuales. No obstante, conviene recordar que el coste del agua en España es del orden de la mitad o la tercera parte de los valores de otros países de la Unión Europea y muy inferior al coste de otros sectores como la telefonía o la energía.
 
En otro orden de cosas, el artículo de OCU indica la práctica inexistencia de plaguicidas en nuestras aguas residuales urbanas, lo cual coincide con los datos que maneja el sector. En cuanto a alquilfenoles y restos de medicamentos, se habla de que se encuentran en la mayoría de las depuradoras. Sin embargo, el artículo no aclara si dichas sustancias se encuentran a la entrada o en la salida de las EDAR, ni cuánto se reducen durante el tratamiento de depuración, ni de dónde vienen. Por ello, pensamos que hubiese sido muy interesante contrastar los datos de partida con los gestores. Y es que, por ejemplo, España es uno de los mayores consumidores de fármacos de la UE, por lo que, con abstracción de la modificación de nuestras depuradoras, si queremos que se acometan problemas para los que en origen no fueron diseñadas, es imprescindible una correcta gestión de la medicación en nuestro país, ya que, tal vez, usamos más medicamentos de los necesarios. Al final, sus restos y metabolitos asociados van a nuestros saneamientos, pasan por nuestras EDAR y, en alguna cantidad, llegan a nuestros ríos que, por causas ajenas a los profesionales del sector de la depuración, podrían llegar a ser contaminados.
 
Para finalizar, una vez más queremos celebrar este tipo de colaboraciones entre el sector del agua urbana y organizaciones representantes de la ciudadanía, ya que pensamos que ese es el camino adecuado para conseguir logros y avanzar hacia hitos ambientalmente positivos.
 
 
Rafael Marín Galvín

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23/08/2016
Leon Muñiz Ramirez escribió:
Estimado Ingeniero, me agrada su comentario sobre el tema, es totalmente cierto, sin embargo, me parece que le hace falta más fuerza y determinación para que nuestras "autoridades" en el control de la Contaminación, están dormidos o tienen intereses personales, ya que de menos en Mexico, no han cambiado las Tecnologías para el diseño de PTAR que datan de principio del SIGLO pasado, si tal y como lo esta leyendo. Y lógicamente sus amigos, son los que las construyen, que por cierto no son Tecnólogos en aguas, son Ingenieros Civiles, que solo saben construir y entre más grandes, más dinero ¿qué le parece?

Yo tengo diseñando PTAR, desde hace 25 años, y siempre me preocupo de diseñarlas de acuerdo, al enfermo (agua residual) para eliminar o remocionar los contaminantes que traen, tengo de competencia, EDAR tipo paquete, es como la pildora que cura todo.

Siga adelante, con mas fuerza, tenemos que lograrlo!!!

Atte.

Su servidor y amigo.

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