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Los nuevos retos de la REUTILIZACIÓN en España

21/06/2020

Los nuevos retos de la REUTILIZACIÓN en España


José María Santos Asensi

José María Santos Asensi

  • Experto en tratamiento de aguas residuales
  • Consultor Ambiental

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"Muchas veces escuchamos a los políticos la importancia de la reutilización y de la economía circular, pero pasan los años y seguimos viendo lo mismo, una cosa es lo que se dice y otra cosa lo que se hace"
 
El pasado 13 de mayo el Parlamento Europeo aprobó el nuevo Reglamento sobre reutilización del agua regenerada en agricultura, el cual entrará en vigor el vigésimo día siguiente a su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) y será de aplicación tres años después de su entrada en vigor.
 
En España, la reutilización del agua depurada tiene su marco legal establecido en el RD 1620/2007. La aprobación de un Reglamento Europeo puede permitir cambiar la visión de este recurso de los usuarios finales del agua, los agricultores, eliminando los obstáculos existentes a la libre circulación cuando los productos son exportados a otros países, así como aumentar la información disponible de los recursos reutilizados y su calidad, algo que se establece como prioritario en el nuevo Reglamento.
 
El Parlamento Europeo ha considerado que el impacto ambiental del uso de agua regenerada es menor al ocasionado con los trasvases o la desalinización, además de proporcionar un recurso sostenible no dependiente de los ciclos de sequia que se registran, y un aporte de nutrientes que debe reducir el uso de otro tipo de abonos, siendo necesaria una gestión integral de todo el sistema de tratamiento y distribución del agua regenerada y una adecuada coordinación entre todos los actores que intervienen.
 
Los que hemos participado en la gestación de este Reglamento sabemos los retos que se han tenido que afrontar, y como el Ministerio y las Comunidades Autónomas que más uso hacen del agua regenerada han tenido que defender la postura española como uno de los países que más agua regenerada utilizan y que más se podrían ver afectados por el nuevo Reglamento. Viendo el resultado final, nos podemos congratular del trabajo efectuado, y simplemente observando los parámetros de control rutinarios establecidos en el Anexo I del Reglamento vemos que el criterio establecido está en línea con nuestro RD 1620/2007, con parámetros de control que con la tecnología disponible ya en muchas depuradoras pueden ser asumidos sin grandes inversiones.
 
No obstante, el nuevo Reglamento plantea nuevos retos que tenemos que empezar a afrontar si no queremos que se paralice la reutilización de agua regenerada en España, teniendo en cuenta que el periodo de aplicación de tres años pasa muy rápido.
 
Estos retos son tecnológicos, pero también de gobernanza y de impulso político, algo poco comprensible en un país necesitado de aprovechar los recursos que tiene disponibles y que cuenta con empresas y tecnologías pioneras a nivel mundial en el sector del agua. No se puede pedir trasvases y colaboración a otras cuencas cuando no se aprovechan plenamente las capacidades y los recursos de que se disponen.
 
Entre los retos tecnológicos cabe destacar la fiabilidad de las instalaciones de desinfección. Los que hemos tenido la responsabilidad de gestionar estaciones de regeneración sabemos que es una asignatura pendiente, bien porque los equipos instalados no eran los más idóneos o por los problemas de operación del día a día que se van generando. Lo mismo que actualmente podemos garantizar los parámetros físico – químicos en el agua regenerada, con los parámetros microbiológicos no ocurre lo mismo, y cualquier incidencia en una muestra que supere en una unidad logarítmica el valor límite establecido puede dar al traste con nuestro trabajo. Es necesario trabajar en la innovación, instalar equipos correctamente diseñados, tecnologías más eficientes, y sistemas de medición en continuo, directos o indirectos, que permitan detectar cualquier anomalía en la calidad microbiológica del agua regenerada sin tener que esperar dos días a tener un análisis efectuado en el laboratorio.
 
Para cultivos que requieran calidad de clase A (alimentos que se consumen crudos cuya parte comestible está en contacto con las aguas regeneradas) con el nuevo Reglamento va a ser obligatorio un tratamiento de regeneración con filtración y desinfección, lo cual va a ocasionar que se tengan que hacer nuevas inversiones en muchas depuradoras para dotarlas de un sistema de regeneración completo.
 
Asimismo, para las nuevas instalaciones de depuración y regeneración que se construyan, o en las que se hagan modificaciones sustanciales, va a ser necesario un control de validación previo a la puesta en funcionamiento de la estación regeneradora, cumpliendo las reducciones logarítmicas establecidas en el Cuadro 4 del Anexo I del Reglamento para bacterias, virus y protozoos. Esto conlleva que desde la fase de proyecto se diseñen correctamente las instalaciones, y que empecemos a realizar ensayos de nuestras actuales instalaciones para obtener valores reales de reducción en cada etapa del proceso, con el fin de poder aplicarlo en los nuevos proyectos.
 
En cuanto a la gobernanza, el gran obstáculo que actualmente tiene la reutilización en España es el coste económico, quien tiene que hacerse cargo de los costes de inversión y operación de las instalaciones de regeneración y distribución. Es necesario combinar los intereses de todas las partes para conseguir un bien común: el agricultor se va a ver beneficiado con un recurso disponible, independiente de los ciclos hídricos existentes, con un alto contenido en nutrientes que reducirá sus costes de abonado; la administración y, por tanto, todos los usuarios de una cuenca, van a tener más recursos hídricos disponibles para el uso humano, industrial y ambiental, sin tener que realizar nuevas inversiones, al realizarse permutas en las concesiones de agua que tienen los agricultores incluyendo los nuevos recursos. Todo un ejercicio de compresión mutua, de colaboración, y de búsqueda de un beneficio mutuo sin el cual la reutilización no se va a poder desarrollar en este país.
 
Va a ser necesario integrar la responsabilidad de todos los actores que intervienen en el proceso: red de alcantarillado municipal, depuradora y estación de regeneración, red de distribución y usuarios finales del agua regenerada. Resulta necesaria una gestión integral de las aguas, que asegure que los productos con los que después nos alimentamos se hayan regado con las adecuadas garantías sanitarias, y donde va a ser necesario para los cultivos que requieren calidad de clase A que en el plazo máximo de tres años se haya establecido una evaluación y gestión de riesgos, en la cual se establezcan los actores que intervienen, los riesgos existentes, su probabilidad y el daño que pueden ocasionar, y las medidas adoptadas para su minimización.
 
Y por último, hace falta planificación. Muchas veces escuchamos a los políticos la importancia de la reutilización y de la economía circular, pero pasan los años y seguimos viendo lo mismo, una cosa es lo que se dice y otra cosa lo que se hace. No existe una política de reutilización en este país que fomente el uso del agua regenerada, que establezca los mecanismos de colaboración entre los diferentes actores y que potencia la misma.
 
Nuevos retos, nuevas oportunidades para todos.
 
 
José María Santos Asensi
 


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Comentarios Publicar comentario
25/06/2020
David escribió:
Artículo muy interesante. Como afecta, este nuevo Reglamento, a la regeneración de aguas para uso industrial ? Gracias

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