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Reutilización y regeneración descentralizada del agua bajo el enfoque de economía circular del Campus PHI. (Parte I)

19/01/2026

Reutilización y regeneración descentralizada del agua bajo el enfoque de economía circular del Campus PHI. (Parte I)


Manuel Jesús González

Manuel Jesús González

  • Civil & Rural Engineer

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" ¿Cómo debería plantear la reutilización un sistema similar a Campus PHI?, ¿tiene encaje normativa como sistema "on site" o descentralizado?, ¿entra dentro del RD 1085/2024, y si no es así, qué es, cómo encajaría?, y en el caso de que sí estuviera integrado como una reutilización para uso agrícola dentro del RD 1085/2024, ¿habría que exigirle las mismas condiciones que a una gran instalación de regeneración?. "
 

1. Introducción

 
Este artículo está basadas en las reflexiones que inicié, junto con Juan José Salas Rodríguez (Médico del Agua) , en el artículo del pasado mes de septiembre de 2005, "El vacío legal de la reutilización a pequeña escala en España. ¿Dejamos de reutilizar en lo pequeño?" . Este texto mantiene el mismo punto de partida, existe un vacío práctico entre la ambición normativa de la reutilización y la realidad de muchos proyectos de pequeña escala. Como ocurre en muchas ocasiones, cuando nos centramos en instalaciones de pequeño caudal, ya sean de depuración, potabilización, y ahora de regeneración, las dificultades, no sólo solo administrativas, también son técnicas para poder ajustar la mejor solución a las características del contexto que estamos analizando.
 
Hoy en día proliferan iniciativas que quieren cerrar el ciclo del agua en el propio emplazamiento (on site, o descentralizados), con consumos modestos y usos muy definidos, pero que en muchos casos, no encuentran un encaje administrativo proporcionado, o incluso una falta de comprensión por diferentes estamentos de la Administración. En la práctica, se intenta aplicarles un marco pensado para grandes infraestructuras, grandes caudales y operadores clásicos de depuración, cuando el contexto técnico, el riesgo y la operativa son claramente distintos. El resultado es conocido por cualquier técnico que haya acompañado a pequeños promotores, el proyecto puede estar bien diseñado y aun así quedar bloqueado por incertidumbre procedimental, por cargas documentales desalineadas con la escala, o por interpretaciones que no contemplan adecuadamente la reutilización descentralizada.
 
En este contexto, la nueva Directiva (UE) 2024/3019 sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas, y el trabajo ya en marcha para su transposición, representan una oportunidad para ordenar este espacio. La Directiva TARU refuerza el marco general del saneamiento, pero también obliga a mirar con más detalle los escenarios donde no existe conexión a colectores y donde los llamados sistemas individuales adquieren sentido. Si la transposición quiere ser útil para el territorio, debe reconocer de manera explícita estos modelos y dotarlos de una vía administrativa clara, verificable y proporcionada. Esto es todavía más relevante cuando se emplean Soluciones Basadas en la Naturaleza, que aportan robustez, bajo consumo energético, integración paisajística y continuidad depurativa, y que pueden regenerar agua con garantías, siempre que se acompañen de criterios de diseño, control y explotación, y de un marco administrativo que no penalice lo que funciona por el mero hecho de ser pequeño.
 
Esta serie de dos artículos toma como referencia el caso de Campus PHI para demostrar, con datos reales, que la reutilización descentralizada puede ser técnicamente sólida y, al mismo tiempo, administrativamente viable, siempre que se consoliden los procedimientos adecuados. Campus PHI resulta especialmente significativo porque, desde su origen, ha combinado rigor técnico con objetivos claros de economía circular, aprendiendo de sus errores y manteniendo un compromiso constante con la excelencia operativa. Se trata de un sistema autónomo de potabilización y depuración sin conexión a redes, diseñado bajo el amparo de la normativa vigente. Sin embargo, al incorporar la reutilización del agua regenerada, surge la pregunta clave que estructurará el segundo artículo: ¿cómo encaja la reutilización de Campus PHI en el nuevo marco legal del RD 1085/2024? ¿Debe considerarse "reutilización regulada" sujeta a autorización de producción, concesión de uso y Plan de Gestión del Riesgo? ¿O queda excluida del ámbito de aplicación como "autoconsumo sin acceso público"?. La respuesta a esta pregunta requiere un análisis técnico además de comprender y entender su viabilidad administrativa, dentro de otros modelos descentralizados similares en toda España.
 
Quiero agradecer a las personas de Campus PHI que han facilitado la información, en particular a José Pablo Gadea, por su disponibilidad y apoyo. Con la misma orientación práctica, agradezco el poder aprender y trabajar junto con Juan José Salas Rodríguez (Médico del Agua) para contribuir a desbloquear este tipo de situaciones, que se repiten con frecuencia en pequeños usuarios que quieren reutilizar en el propio emplazamiento y necesitan un itinerario administrativo tan sólido como la solución técnica.
 

2. Campus PHI, qué es y cuál es su filosofía.

 
Campus PHI se localiza en la Finca Las Siete Fuentes, en el término municipal de Acebo, provincia de Cáceres, en el entorno de la Sierra de Gata, a aproximadamente 10 km de Portugal. El emplazamiento se plantea desde el inicio con un criterio de integración, por su valor ecológico, paisajístico y social, y con una orientación explícita a minimizar impactos y maximizar la compatibilidad con el medio natural. El recinto abarca una superficie aproximada de 45 hectáreas, con áreas urbanizadas y otras zonas en estado natural o reforestadas; se enmarca en un contexto de media montaña mediterránea, con clima templado y una pluviometría anual del orden de 1.300 mm, condiciones favorables para el despliegue de soluciones de depuración natural y estrategias de infiltración, laminación y aprovechamiento de escorrentías.
 
 
 
En términos de uso y ocupación, el complejo se concibe como un sistema autosuficiente con población variable, con una capacidad máxima en torno a 90 personas, repartidas entre el hotel y el centro de actividades; se indica un personal permanente aproximado de 15 trabajadores y una componente adicional de usuarios temporales, visitantes, investigadores, docentes y grupos formativos. En su conjunto, el campus se describe como una micro comunidad rural en un Sistema Global sostenible, con capacidad de gestionar recursos esenciales, entre ellos agua, energía, residuos y alimentos.
 
La actividad del Campus PHI en tres funciones principales, que se solapan de forma deliberada. formativa y de investigación; turismo y bienestar; demostrativa y replicable. https://hotelcampusphi.com/el-hotel/ 
 
La primera es la función formativa y de investigación, como sede de actividades educativas y talleres vinculados a sostenibilidad, con jornadas técnicas sobre economía circular y encuentros culturales, además de su papel como emplazamiento piloto para proyectos de innovación ambiental en colaboración con universidades y centros de investigación.
 
La segunda es la función de turismo y bienestar, articulada alrededor de un eco hotel, un restaurante vegetariano y un huerto orgánico orientado al autoconsumo; el documento asocia este enfoque al concepto de turismo regenerativo, entendido como un modelo en el que el visitante participa activamente en dinámicas sostenibles.
 
La tercera es la función demostrativa y replicable, especialmente relevante para el objetivo de este artículo, ya que el campus se presenta como un modelo real de ecogestión descentralizada; los sistemas de tratamiento y reutilización totalmente funcionales y que funcionan eficazmente, con registro de caudales, analíticas y control técnico, lo que permite validar el desempeño de las Soluciones Basadas en la Naturaleza en condiciones reales.
 
 
 
La filosofía del campus se formula como Eco Gestión Integral y Desarrollo Sostenible, promovida por la Fundació Mediambiental; se estructura en cuatro pilares, algunos de ellos fundamentales para la gestión del agua, que es lo que más nos interesa.
 
  1. Economía de proximidad, entendida como descentralización, reducción de infraestructuras y gestión local de recursos; en el ámbito del agua, el principio operativo es tratar y reutilizar in situ para riego, reduciendo transporte y pérdidas.
  2.  
  3. Economía circular, definida en el borrador como ausencia de residuo, recirculación interna de flujos de agua, materia orgánica y energía; se cita como ejemplo el compostaje de restos orgánicos y su retorno al huerto como fertilizante.
  4.  
  5. Economía verde, asociada al biomimetismo y al uso de Soluciones Basadas en la Naturaleza en distintas fases del ciclo del agua; se mencionan humedales con Phragmites australis, cubiertas verdes para filtración de pluviales, reforestaciones y mejora de biodiversidad.
  6.  
  7. Economía social, planteada como corresponsabilidad; el campus promueve la implicación de residentes, trabajadores y visitantes en tareas de mantenimiento y sensibilización ambiental, reforzando el carácter comunitario del sistema.
 
Es importante destacar que este enfoque aporta valor añadido en un territorio donde la despoblación constituye un problema creciente. En este sentido, Campus PHI ha sido reconocido con dos distinciones relevantes, el Premio a la Sostenibilidad 2020, otorgado por la Junta de Extremadura , y el Premio a la Innovación 2021 San Pedro de Alcántara, concedido por la Diputación de Cáceres . Ambos reconocimientos se vinculan a la contribución del proyecto a una gestión integral de los recursos naturales y actúan como respaldo externo a la combinación de innovación, sostenibilidad ambiental y participación social que caracteriza su planteamiento.
 

3. Ciclo integral del agua en Campus PHI, enfoque general.

 
Campus PHI gestiona el ciclo integral del agua dentro de sus propios límites operativos, integrando las etapas de captación, almacenaje, potabilización, distribución, recolección de aguas usadas, tratamiento y reutilización in situ. Este planteamiento se define como un esquema cerrado, orientado a la autosuficiencia hídrica y a la ausencia de vertido al medio receptor, dado que el 100% del agua tratada se reutiliza en el propio campus, sin necesidad de conexión a una red externa de saneamiento.
 
 
 
El sistema saneamiento se estructura mediante una red separativa triple que diferencia aguas pluviales, grises y negras, reduciendo el riesgo de mezcla entre corrientes y facilitando el tratamiento específico de cada flujo.
 
Aguas Pluviales
 
Estas aguas son captadas y filtradas a través de cubiertas verdes, y se incorporan a la línea de aguas grises, tras el tratamiento de estas, almacenándose, de forma conjunta, en una laguna de maduración. Este planteamiento permite que el aporte pluvial no se gestione como un volumen independiente aislado, sino como una contribución que se incorpora al esquema hidráulico general, reforzando el papel de la laguna de maduración como volumen tampón y como elemento de integración del agua procedente de cubiertas y escorrentía superficial.
 
Aguas Grises
 
Se generan en las dependencias del campus y se tratan mediante un sistema de fitodepuración, un humedal de flujo horizontal con plantación de Phragmites australis, precedido por una reja de desbaste y una trampa de grasas. Las aguas grises tratadas, junto con las pluviales recogidas, se almacenan en una laguna de maduración (2.000 m³ de capacidad, 2.000 m² de lámina de agua). Además reciben una desinfección con UV como paso previo a su reutilización en riego por goteo de un huerto ecológico, con acceso restringido al personal de mantenimiento.
 
 
 
 
Tras la salida de la lagua de maduración, que sería el tratamiento de regeneración, se realiza la toma de muestra antes de ser bombeado y pasado a través de un UV, previamente al uso del agua en el huerto de acceso restringido.
 
Es importante destacar, que esta laguna de maduración, además de ser un elemento fundamental del sistema de regeneración, es un elemento sustentador de la avifauna de la zona, y como me decía José Gadea, un elemento básico en la lucha contra incendios, que han sido tan virulentos en esta zona de España en los últimos años.
 
La laguna de maduración, dispone de un alivio que acaba en el punto de vertido, en caso de un exceso de agua procedente de las pluviales, que como se indicaba al principio, se almacenan en este elemento.
 
Aguas Negras
 
Las aguas negras generadas por campus Phi siguen un sistema de primario (fosa séptica), secundario conformado por un humedal intensificado (humedal bioelectroactivo METfilter®), que implementa una unidad de oxidación total. Una etapa de desbaste y una fosa séptica preceden al humedal bioelectroactivo. Que una vez tratada y depurada se hace pasar por un humedal de flujo subsuperficial como tratamiento de regeneración.
 
Una vez regeneradas, las aguas tratadas se almacenan en un depósito enterrado, de 6 m³ de capacidad. Es en este punto donde se realiza la toma de muestras para el agua regenerada, y donde se pone de manifiesto la eficacia del tratamiento.
 
Además, se realiza una desinfección final, mediante una lámpara UV con filtro integrado, con un caudal nominal de 0,5 a 1,0 m³/h y una potencia estimada de 40 a 60 W. Las aguas regeneradas se reutilizan en el riego por goteo de árboles frutales, también con acceso restringido.
 
 
 
 
La laguna de maduración actúa como elemento integrador y de regulación del sistema, con volumen útil de 2.000 m³, superficie aproximada de 2.000 m², excavada e impermeabilizada con geomembrana de PVC, incorporando el aporte pluvial procedente de cubiertas y escorrentía superficial.
 
El sistema global opera bajo una autorización de vertido máximo de 18 m³/d (6.570 m³/año), con un reparto equilibrado entre corrientes: las aguas grises (Sede + Hotel) aportan 7,7 m³/día (43% del total), mientras que las aguas negras contribuyen con 10,3 m³/día (57% restante).
 
A estos volúmenes se suma un aporte pluvial estratégico de 2.673 m³/año captado en la laguna de maduración.
 
El dimensionamiento del sistema de riego se ha realizado teniendo en cuenta las necesidades de los diferentes cultivos  existentes en el campus: de huerta (3.820 m³/ha y año) y arbóreos (2.280 m³/ha y año). El volumen disponible de grises tratadas + pluviales permite regar hasta 1,44 ha de huerto (superficie real: 1,37 ha), mientras que el aporte de aguas negras  tratadas cubre 1,64 ha de frutales (superficie real: 1,63 ha), ajustándose con precisión a las necesidades del campus. La reutilización de las aguas negras depuradas y regeneradas, se realiza en arboricultura mediante riego localizado, lo que favorece un uso controlado del agua regenerada y reduce el contacto directo con el producto, siempre que se mantengan las condiciones de operación, control y mantenimiento previstas para el conjunto del sistema.
 
 
 
 
 

4. Requisitos normativos para la reutilización de las aguas grises y negras generadas en Campus PHI

 
Aguas Pluviales
 
En Campus PHI, las aguas pluviales se gestionan como una corriente diferenciada dentro de la red separativa. El agua de lluvia se capta y filtra a través de las cubiertas verdes de los edificios; una vez filtradas por estas propias cubiertas, se integra en la red de aguas grises y se almacena en la laguna de maduración. Como se indicó en el apartado anterior el aporte pluvial adicional aproximado de 2.672 m³ al año, que se suma al resto de volúmenes reutilizados en el sistema. Este planteamiento permite que el aporte pluvial no se gestione como un volumen independiente aislado, sino como una contribución que se incorpora al esquema hidráulico general, reforzando el papel de la laguna como volumen tampón y como elemento de integración del agua procedente de cubiertas y escorrentía superficial.
 
Las aguas pluviales carecen de contaminación microbiana, ya que no ha tenido contacto en ningún punto que pudiera contaminar dicha agua. Su calidad al ser filtrada por las superficie de captación, aportan mayor volumen y calidad a las aguas grises almacenadas en el tratamiento de regeneración (laguna de maduración).
 
Aguas Grises
 
Las aguas grises se destinan al riego por goteo del huerto ecológico con acceso restringido al personal de mantenimiento. Este aspecto es muy importante a la hora de indicar que se trata de si encaja o no dentro del RD 1085/2024, y que analizaremos en profundidad en el segundo artículo. Aunque para establecer el marco de reutilización, se utilizó el RD 1620/2007, anterior marco regulatorio, se establecía para esta corriente una calidad requerida Clase 2.1 y fija como parámetros objetivo E. coli igual o inferior a 100 UFC por 100 mL; turbidez igual o inferior a 10 NTU; cloro residual igual o superior a 0,5 mg/L.
 
 
 
Para refrendar la calidad del agua, se realizan analíticas periódicas a la salida de la laguna de maduración, que como puede verse la calidad de la misma, no solo es mejor que la dispuesta en el anterior reglamento, si no que cumpliría con creces la dispuesta en el nuevo reglamento de reutilización. Todo ello, sin contar con las barreras acreditadas, como puede ser el riego por goteo.
 
 
 
Aguas Negras (Fecales)
 
Las aguas negras regeneradas se destinan al riego por goteo de frutales, con acceso restringido al personal de mantenimiento. Como en el caso de las aguas grises, este aspecto es muy importante para tener claro su idoneidad o no dentro del reglamento de reutilización, RD 1085/2024.
 
Para establecer el marco de reutilización de estas aguas, se utilizo también, y por el mismo motivo, el RD 1620/2007, que establecía para este uso una calidad requerida Clase 2.3. (Tabla 2).
 
 
 
Con estas características de agua tratada para el riego por goteo de los frutales, se consigue un agua regenerada de excelente calidad, cómo se puede ver en los resultados analíticos de la salida del tren de depuración y regeneración, datos del pasado mes de octubre. Cabe destacar que estas analíticas se toman antes de pasar por UV, donde sin la desinfección física, ya se mantienen indicadores microbiológicos por debajo de lo indicado en el nuevo reglamento.
 
 
 
Trazabilidad y control
 
Como se ha indicado anteriormente, en el diseño descrito para las líneas de grises se define un punto de muestreo ubicado en la entrada a la laguna de maduración. Para la línea de negras, se incorpora además un depósito de almacenamiento final del efluente tratado que se define como punto de muestreo y volumen tampón antes de la desinfección.
 
A partir de aquí surge una cuestión sobre el encaje administrativo exacto de esta práctica, son muchos los hoteles rurales, y lugares desconectados de redes, donde el planteamiento de la reutilización es y será una realidad, cuando se repitan los periodos de sequía prolongada. Si se interpretara que la práctica debe tramitarse plenamente como reutilización, el Reglamento exigiría orientar el control hacia el punto de cumplimiento que establezca la autorización y articularlo mediante un Plan de gestión del riesgo del agua regenerada, con documentación y registros disponibles para las autoridades competentes y sanitarias cuando lo soliciten. En ese escenario, la pregunta inevitable es
 
¿resulta proporcionado exigir el mismo nivel de control, elaboración técnica y carga administrativa a un pequeño productor de agua regenerada, cuando el caudal, el entorno y el uso final son muy distintos de los de una gran instalación?.        

 

Por otra parte, en soluciones descentralizadas, el criterio práctico que suele inclinar la evaluación del riesgo es la gestión del acceso en la zona de aplicación. En términos generales, cuando la zona regada, huerto hortícola o zona de frutales y arbustivas, se gestiona como un área sin acceso al público, con acceso restringido a personal autorizado, la exposición se reduce y el control es más sencillo. En una vivienda unifamiliar este planteamiento puede resultar compatible con el uso normal del espacio. Sin embargo, en un centro inmersivo como Campus PHI, cuya propuesta de valor consiste precisamente en vivir experiencias reales de economía circular, aparece una tensión evidente entre la vivencia del sistema y las condiciones de acceso necesarias para mantener la exposición controlada.
 
En este punto conviene traer a colación la Directiva (UE) 2024/3019, TARU, no porque sea de aplicación directa a Campus PHI, que no constituye una aglomeración urbana y está muy por debajo de los umbrales de población que estructuran las obligaciones de colectores y conexión (1.000 h-e), sino porque fija el marco europeo que va a orientar la transposición y, con ello, el modo en que se ordenarán los escenarios desconectados en el territorio. La Directiva parte de una idea que resulta especialmente pertinente para instalaciones rurales aisladas, no siempre la solución óptima pasa por colectores, y cuando no existe ventaja ambiental o sanitaria, no es viable técnicamente o el coste es excesivo, deben contemplarse alternativas descentralizadas siempre que ofrezcan garantías equivalentes de protección. En otras palabras, la TARU refuerza la legitimidad de modelos desconectados bien diseñados y desplaza el foco desde la infraestructura en sí hacia el nivel de protección alcanzado. Ese cambio de enfoque puede ser una oportunidad si la transposición española se traduce en procedimientos proporcionados y verificables para instalaciones pequeñas, pero también puede convertirse en una fuente adicional de fricción si se importan lógicas administrativas pensadas para contextos urbanos sin adaptar cargas y exigencias a la escala real del sistema.
 

Conclusiones

 
Campus PHI representa un ejemplo paradigmático de cómo la gestión integral del agua en entornos rurales desconectados puede ser no solo viable, sino también un motor de sostenibilidad y resiliencia territorial. A través de su red separativa triple, que distingue aguas pluviales, grises y negras, el campus logra cerrar el ciclo hídrico en sus 45 hectáreas, captando, tratando y reutilizando volúmenes modestos con un enfoque basado en Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) como humedales de flujo subsuperficial con Phragmites australis, fosas sépticas y desinfección UV. Los datos operativos confirman que el sistema cumple con los estándares de calidad del RD 1620/2007 para el que fue diseñado, y además, su nivel de rendimientos hace que pueda alcanzar las exigencias más estrictas del nuevo RD 1085/2024, gracias a ese diseño que integra la laguna de maduración, depósitos tampones y riego por goteo restringido, sistemas de filtración biológica y desinfección física (UV).
 
Sin embargo, este éxito técnico contrasta con las barreras administrativas que persisten en la reutilización a pequeña escala.
 
La Directiva TARU (UE) 2024/3019 y su futura transposición espero que sea la oportunidad para reforzar legalmente las soluciones descentralizadas, con controles basados en riesgo y equivalencia de protección, sin imponer infraestructuras centralizadas donde no aportan valor. Su transposición en España debe priorizar procedimientos simplificados para instalaciones modestas, evitando que la carga documental desanime a promotores rurales y perpetúe el limbo legal que frena la replicabilidad, no sólo en la depuración, también en la regeneración y reutilización.
 
Campus PHI es una prueba de que la economía circular del agua en lo pequeño puede generar autosuficiencia, empleo local y dinamización en zonas despobladas, como la Sierra de Gata. Pero para que modelos como este se multipliquen, urge exposición, educación y un marco administrativo proporcional que reconozca la diversidad de escalas y priorice la protección real sobre la burocracia. De lo contrario, seguiremos desaprovechando oportunidades para una España más resiliente ante la sequía y el cambio climático.
 
Quiero expresar mi profundo agradecimiento a las personas de Campus PHI por su generosidad al compartir datos, experiencias y acceso al emplazamiento, en particular a Jose Pablo Gadea Perez , cuya colaboración ha sido esencial para documentar con rigor este caso real. Asimismo, mi reconocimiento a uno de mis maestros del agua, Juan José Salas Rodríguez (Médico del Agua) , por su visión pionera dándole gran importancia a lo pequeño, porque muchas gotas siguen contando (y mucho).
 
En el segundo artículo profundizaremos en el encaje normativo preciso de Campus PHI bajo el RD 1085/2024, daremos respuestas a muchas de las preguntas que se han quedado sin contestar, hilando y explorando cómo transitar del vertido autorizado a una reutilización total o parcial, y cómo las barreras múltiples pueden minimizar riesgos sin sobredimensionar tratamientos. Descubriremos conexiones con la Directiva TARU, estrategias para procedimientos simplificados y lecciones de experiencias internacionales que hacen que estos sistemas no solo sean viables, sino una pieza fundamental en la España Vaciada, donde se den soluciones reales, funcionales y ajustadas a las necesidades, donde también se busca ser hidráulicamente más resilientes. Espero que les haya gustado y nos leemos en unos días.
 
Manuel Jesús González 
 

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