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La complejidad del agua en Tenerife, una isla sin ríos

30/10/2020

La complejidad del agua en Tenerife, una isla sin ríos



Autor: LOCKEN

Blog: www.locken.es

 
Trabajar con diferentes gestores de infraestructuras en diferentes ciudades y países, es muy enriquecedor. Nos permite conocer las peculiaridades y los secretos de muchas ciudades y países.
 
Hoy nos adentraremos en las entrañas de una de las islas afortunadas, Tenerife, a través de sus pozos y galerías.
 


Una isla sin ríos

 
Cuando pensamos en infraestructuras de abastecimiento de agua, nuestra cabeza se suele ir rápidamente a ríos y presas (aguas superficiales). En parte porque suelen ser una parte importante de las fuentes de agua que usamos, y en parte porque son muy visibles. Las aguas subterráneas, aunque también son una fuente muy importante, pasan desapercibidas a nuestros ojos.
 
Pero en islas como la de Tenerife, relativamente pequeñas, y con mucha pendiente (en su centro está el Teide, la montaña más alta de España con 3718 metros) no existen ríos, y los cauces no son más que barrancos que no sobrepasan apenas, los más largos, los 20 km.
 
 
 
 
Esto hace que los recursos superficiales sean muy escasos y, aunque existen, los embalses son pocos y de baja capacidad.
 
 
 
 
Es por esto que las aguas subterráneas son las protagonistas indiscutibles de la isla de Tenerife.
 
Actualmente, del orden del 84% de los recursos que se consumen en la isla son de origen subterráneo. El resto se obtiene de la desalación de agua de mar y de la reutilización de aguas residuales para uso agrícola.
 
Por tener una comparación, en el total de España, la media de recursos que tienen origen subterráneo es del 23% (INE, 2016)
 


Las aguas subterráneas

 
La isla de Tenerife es la segunda del Archipiélago en cuanto a pluviometría, sólo superada por La Palma. La media anual de precipitaciones es de unos 400 mm, aunque se reparten de forma irregular, tanto en el tiempo como por el territorio insular: las cumbres de la dorsal norte son las zonas en las que se pueden llegar a alcanzar hasta los 1000 mm, mientras que en las costas del sur puede llover por debajo de los 150 mm anuales. A lo largo del año, en las zonas de medianías, los días de lluvia son bastante abundantes, pero en las zonas de costa, en cambio, se reducen prácticamente a la mitad.
 
En cuanto al recurso disponible, hay que tener en cuenta que, del total de precipitación, un 54 % vuelve a la atmósfera en forma de evapotranspiración y un 2 % se va al mar como escorrentías superficiales; se infiltra un 44 %, que es una cantidad bastante considerable y muy superior a la de otras islas, como por ejemplo, a Gran Canaria, donde sólo se infiltra el 19%.
 
 
 
 
El Cabildo de Tenerife tiene contabilizadas 1.520 excavaciones en el subsuelo para la obtención de agua (1.122 galerías y 398 pozos), de las cuales el 41% (482 galerías y 146 pozos) suministra agua, proporcionando el 84% de este recurso y aportando una media de 148,85 hectómetros cúbicos/año (censo CIATF 2015).
 


Galerías

 
Sin duda, lo que más llama la atención en las infraestructuras hidráulicas de Tenerife son las galerías.
 
 
 
 
Las galerías son perforaciones subhorizontales con ligera caída hacia la bocamina. La típica galería canaria tiene una sección de aproximadamente unos 1,5 m de ancho por 1,8 m de alto. Se perfora hasta encontrar un nivel hídrico saturado, es decir una bolsa de agua subterránea denominada acuífero, y se drena por gravedad gracias a la pendiente que se ha dejado.
 
 
 
 
Las tecnologías de las galerías de agua propiamente dichas empezaron a construirse en el siglo XIX (la primera galería en Tenerife data de alrededor de 1840). Primero eran socavones de pequeña envergadura cerca de los manantiales con el fin de aumentar el caudal de estos.
 
El gran desarrollo que vino de la mano del auge de las plantaciones agrícolas, principalmente para su exportación, a finales de ese mismo siglo.
 
En el 1879 se declaró la ‘Ley de Aguas’, una ley muy permisiva que otorgaba pleno derecho al dueño de un terreno para perforar el subsuelo, considerándose estas aguas también propiedad del dueño del terreno. Las perforaciones aumentaron exponencialmente dando lugar a más de 1500 galerías en Canarias con una longitud total de unos 2000 kilómetros.
 
 
 
 
Finalmente, este modelo entra en crisis por el agotamiento progresivo de las reservas de los acuíferos profundos. Es común que llegue un momento que las galerías lleguen a secarse completamente, o den un caudal demasiado bajo como para que sea rentable su explotación.
 
Uno de los problemas del agua en la Isla, es que al ser de propiedad privada, las redes de distribución resultan complejas y muchas presentan un alto grado de deterioro. Debido a esto último, se dan muchas fugas en el transporte del recurso.
 
Son las comunidades de aguas, 180 a lo largo de 27 municipios de la isla, como propietarias de las galerías, las que se responsabilizan del reparto y el precio, mientras que el Consejo Insular de Aguas asume la gestión y administración del agua que se extrae del subsuelo de la isla, autorizando las obras de captación y vigilando que estas actuaciones no solo se adapten a lo convenido, sino también que se aproveche el recurso con la calidad adecuada.
 


Otras fuentes de agua

 
En cuanto a los métodos no naturales de producción y tratamiento del agua, no sólo se trata el agua de mar, sino la que se extrae de los pozos que cada vez sale con mayores niveles de sal. En Tenerife existen tres estaciones desaladoras de agua de mar, ubicadas en Santa Cruz de Tenerife, Granadilla y Las Américas. Además, hay 16 estaciones de tratamiento de aguas salobres y una reductora de nitratos de aguas de pozos.
 
En el año 2001 se puso en marcha la desaladora de agua de mar de Santa Cruz de Tenerife, gestionada por la empresa EMMASA.
 
 
Desaladora de Santa Cruz de Tenerife
 
 
La capacidad nominal instalada de la planta es de 24.000 m3/día y corresponde al 45% del agua consumida en la ciudad.
 


Santa Cruz de Tenerife

 

 
En Santa Cruz de Tenerife, la capital de la isla de Tenerife, hemos tenido la oportunidad de colaborar con EMMASA, la empresa mixta de aguas de Santa Cruz de Tenerife, dotando a sus infraestructuras de un acceso inteligente por medio de la tecnología inalámbrica de Locken.
 
EMMASA dota de servicios del ciclo integral del agua (abastecimiento y saneamiento) a 204.856 personas. Cuentan con 38 depósitos de almacenamiento de agua con una capacidad de 1.000 litros por persona, y una red de 900 km de tuberías.
 
Gestiona dos EDAR, una red de alcantarillado de más de 800 km y una planta de tratamiento para la producción de aguas regeneradas.
 
 

 
Tener agua de calidad y en cantidad en Tenerife ha sido y es un reto que día a día se supera gracias a las infraestructuras, la tecnología y el esfuerzo de todos los trabajadores de la isla, desde el Teide hasta la costa.
 

Fuentes

 


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