Un poco más sobre tuberías de fibrocemento y su reparación

Un poco más sobre tuberías de fibrocemento y su reparación

16/01/2015

Un poco más sobre tuberías de fibrocemento y su reparación



Autor: Rodolfo Vegas Calderón

Blog: blogplastics.com

Características de las tuberías de fibrocemento

 
El fibrocemento es, como su nombre indica, un material conformado por fibras de amianto mezcladas con cemento. El amianto, o asbestos, es un grupo de silicatos fibrosos con unas características físico-químicas y mecánicas importantes, por lo que se ha utilizado ampliamente en materiales de construcción y en canalizaciones.
 
Por su bajo coste y ligereza, principalmente, fue un material muy utilizado en la conducción de agua potable durante las décadas de los años 60, 70 y 80 del siglo XX, coincidiendo con la época de gran expansión urbanística, por lo que, a pesar que desde el año 2003 ya no se fabrica, siguen en servicio una gran cantidad de metros, siendo en muchas explotaciones el material mayoritario.
 
El uso de este material ha puesto de manifiesto los siguientes inconvenientes:
 
  • Material poco resistente a las fluctuaciones de presión: Un margen amplio de presiones de trabajo y los cambios de presión que ello representa hacen que el material no se adapte a los cambios bruscos de presión que se pueden dar en una curva típica de consumo noche-día, ello conlleva un mayor índice de roturas respecto a otros materiales.
 
  • Problemas en cuanto a su reparación, dado que es un material quebradizo, siendo aconsejable eliminar todo el tubo en lugar de reparar únicamente la zona dañada, por lo que la reparación es más aparatosa y costosa.
 
  • Problemas de manipulación por ser un material peligroso y nocivo para la salud, cuya manipulación y eliminación está regulada.
 
  • Problemas de adaptación de los acoplamientos de reparación dada la diferencia de diámetros exteriores y, por tanto, encarecimiento de las reparaciones en cuanto se hace necesaria la utilización de acoplamientos multidiámetro.
 

Sistemas de reparación de tuberías de fibrocemento

 
La principal recomendación es que en caso de tener una avería en una tubería de fibrocemento se descubra ésta hasta las uniones más cercanas y se sustituya el tubo entero, de esta manera se evita realizar cualquier corte sobre la tubería, en cuyo caso se tendrían que tener en cuenta las medidas de seguridad establecidas, y se elimina el riesgo de que en el tramo dañado, posiblemente en malas condiciones, se produzca otra avería. No obstante, a continuación se proponen sistemas de reparación que no requieren la retirada de todo el tramo, dado que hay situaciones en las que se hace necesaria una intervención rápida.
 
Dado que el diámetro exterior de la tubería, para un mismo DN, aumenta a medida que aumenta su clase, y ésta no es una información que a priori se disponga, es importante medir el perímetro de la tubería una vez descubierta (por ejemplo, con un circómetro para disponer de la lectura directa del diámetro exterior), para seleccionar el accesorio que mejor se adapte.
 
A continuación se detallan los sistemas de reparación en tuberías de fibrocemento, de acuerdo a lo definido anteriormente:
 
 
a) Sistemas de reparación sin corte de la tubería
 
Cuando la avería se haya producido por una picadura en la tubería y no se observe un deterioro en las inmediaciones de la misma, se utilizarán las abrazaderas de reparación siguientes:
 
 
 
 
Se tendrá especial atención a la hora del apriete de la tornillería, aplicando el par de apriete indicado por el fabricante, para no dañar la tubería.
 
 
b) Sistemas de reparación con corte de la tubería
 
Si es necesario sustituir un trozo de tubo o todo él y que, por tanto, se requiere introducir en la canalización de fibrocemento un trozo de tubo de otro material. En el caso de utilizar tuberías plásticas es aconsejable que los accesorios de reparación sean resistentes a la tracción. Los accesorios a utilizar son acoplamientos multidiámetro (o de gran tolerancia) con junta flexible.
 
 
 
 
Debe considerarse que los diámetros exteriores de la tubería averiada y del trozo de tubo utilizado para la reparación, deben estar dentro del rango de uso del acoplamiento multidiámetro que se vaya a utilizar. Existen en el mercado acoplamientos de gran tolerancia con rangos de distintos usos en cada uno de sus dos extremos, como puede apreciarse en la siguiente imagen:
 
 
 

 

Proceso de colocación de un acoplamiento

 

 
 
Se seguirán los siguientes pasos:
 
a) Cortar perpendicularmente la tubería dañada, eliminando totalmente la parte dañada.
Deslizar los acoplamientos sobre los extremos de la tubería cortada (la que se está reparando) en el caso de que exista la posibilidad física de realizarlo. En caso contrario colocar los acoplamientos en el tubo nuevo, pero teniendo en cuenta de que aumentará el peso del tubo y dificultará su colocación. Se tendrá en cuenta que la reparación se puede realizar de las dos formas por igual como se puede observar en las siguientes ilustraciones:
 
 
 
 
b) Colocar el trozo de tubería nuevo. El tubo nuevo debe medir un par de centímetros menos por cada lado que el hueco donde debe introducirse, esto sirve para facilitar su colocación.
 
 
 
 
c) Marcar la longitud del adaptador en ambos tubos de tal forma que sirvan de referencia para que quede centrado.
 
 
 
 
d) Desplazar los acoplamientos hasta la zona de unión y realizar la unión según indicaciones del fabricante.
 
 
 
 
e) Verificar la estanqueidad tras la puesta en presión. Instalar sin que existan diferencias de asentamiento o de reparto de carga que pudieran ejercer esfuerzos flectores superiores a los admisibles. En el caso de tubos con baja rigidez diametral, el reparto de no homogéneo, produce concentración de esfuerzos. Y por último cerrar.
 
 
 
 

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