Conversamos con Carme Santasmasas, responsable técnica de REMOSA sobre tratamiento de aguas residuales en pequeñas aglomeraciones urbanas

25/05/2018

Conversamos con Carme Santasmasas, responsable técnica de REMOSA sobre tratamiento de aguas residuales en pequeñas aglomeraciones urbanas



REMOSA, es una empresa nacida en Súria (Barcelona) en los años 80, con una clara vocación hacia la innovación. Dispone de buena cobertura a nivel nacional e internacional, gracias a su equipo de más 100 trabajadores y colaboradores de España, Francia y Portugal, así como los centros de logística y fabricación que tiene situados en Súria (Barcelona) y Noblejas (Toledo).
 
El mercado de actuación de REMOSA, se centra en productos para el tratamiento de aguas residuales, separadores de hidrocarburos, regeneración de aguas y almacenamiento de líquidos.
 
Su departamento de ingeniería, con un equipo de investigación propio, y las dos plantas productivas con la tecnología más avanzada permiten ofrecer un servicio integral de diseño, desarrollo y puesta en funcionamiento de soluciones para el tratamiento de aguas residuales urbanas.
 
Su responsable técnica, Carme Santasmasas conversa con nosotros sobre tratamiento de aguas residuales en pequeñas aglomeraciones urbanas.
 
 
Carme, según tu opinión ¿cuál es la situación a nivel normativo de los requisitos de vertido para las pequeñas poblaciones e instalaciones de uso privado teniendo en cuenta las distintas cuencas hidrográficas de nuestro país?
 
Para instalaciones pequeñas de menos de 250 HE, cada Confederación Hidrográfica determina, en función del medio receptor, los requisitos de vertido, y al no disponer de una norma estatal que unifique criterios, como sí existe en otros países, nos encontramos con criterios dispares.
 
Además, pocas Confederaciones disponen de decretos o normativas  que definan los límites de vertido para estas poblaciones, como por ejemplo la del Júcar. Es por ello, que a menudo no se dispone de criterios de referencia para recomendar, en las primeras fases del proyecto, el tratamiento más adecuado.
 
Aunque es obligatorio el marcado CE para depuradoras de menos de 50 EH, según UNE-EN 12566-3, éste no implica el cumplimiento de unos niveles mínimos de calidad del efluente. Con el marcado CE, se declara la eficiencia y las prestaciones de la depuradora sin entrar en valorar o limitar la eficiencia mínima de ésta. 
 
 
¿Cómo afrontáis desde REMOSA el diseño de las plantas para el tratamiento de las aguas residuales en las pequeñas aglomeraciones urbanas y de qué tipo de herramientas disponéis para su dimensionamiento?
 
Debido a que el saneamiento privado es el gran olvidado del sector del agua, se ha detectado la falta de herramientas útiles para la selección y diseño del  tratamiento más adecuado para pequeñas instalaciones.
 
Es la razón por la cual, la comisión sectorial de depuradoras prefabricadas de AQUA ESPAÑA está impulsando la realización de una Guía Técnica en la que, entre otros puntos, establecerá, según la procedencia u origen de las aguas a tratar (hoteles, campings, restaurantes, etc), unos criterios para las cargas, los caudales y las consideraciones en cada caso, para realizar un primer dimensionamiento razonable.
 
Además, esta guía abordará los aspectos más relevantes de la instalación, control y mantenimiento de éstas.   
 

Con vuestra dilatada experiencia en el sector del tratamiento del agua, ¿de qué tecnologías y soluciones disponéis actualmente para hacer frente a estos proyectos? 
 
Ante la dispersión de criterios exigidos para la calidad del vertido, así como las particularidades de cada obra, nos obliga a disponer de una amplia gama de tecnologías para cubrir el mercado, desde la fosa séptica, pasando por los lodos activos, sistemas MBBR, tratamientos SBR, tecnología CBR (biodiscos) hasta llegar a sistemas MBR, con tecnología de membranas.
 
 
 
 
Sabemos que para REMOSA la I+D+i es un pilar fundamental, ¿en qué proyectos estáis actualmente trabajando para seguir innovando en este tipo de instalaciones?
 
Actualmente estamos trabajando en la Planta I+D de REMOSA en estudios de diferentes soportes plásticos, con diferente geometría, para la optimización de sistemas MBBR.
 
También se está experimentando con sistemas que simplifican los electromecánicos de los tratamientos SBR para la obtención de un menor consumo energético.
 
Todas las pruebas que se realizan en la planta, tienen por objetivo optimizar los tratamientos y facilitar la instalación y el mantenimiento.
 
 
 
 
Para finalizar Carme, ¿cuáles dirías que son los retos a los que se enfrenta nuestro sector en el campo del tratamiento de las aguas residuales en las pequeñas poblaciones y aglomeraciones?
 
En primer lugar, el principal reto para los sistemas de depuración es la reducción de los consumos energéticos, asegurando una buena calidad del efluente.
 
También para el sector es importante el compromiso de la administración en cuanto a la regulación del control y seguimiento de las pequeñas estaciones depuradoras para asegurar el buen funcionamiento de éstas. 
 
 
Muchas gracias
 
 
Más información sobre las soluciones de REMOSA en www.remosa.net
 

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