Gestión integral del agua en la industria agroalimentaria: Cómo mejorar los costes de producción

Gestión integral del agua en la industria agroalimentaria: Cómo mejorar los costes de producción


22/02/2016

Depuración industrial
Gestión integral del agua en la industria agroalimentaria: Cómo mejorar los costes de producción
  • En su trabajo diario de apoyo al sector agroalimentario con I+D+i, AINIA colabora con las empresas en la búsqueda de soluciones a medida a sus problemáticas medioambientales y en la eficiencia de sus procesos productivos
  • Esto le permite afirmar que hoy existe una preocupación real en el sector por abordar estos temas de forma eficiente
 
En el ámbito concreto de la gestión del ciclo de agua en la industria, los tres grandes desafíos que en estos momentos se plantean las empresas del sector son:

 

1.- Problemáticas asociadas a la depuración de sus aguas

 
Empresas que crecen y su depuradora se les queda pequeña. Nos solicitan asistencia técnica para que les asesoremos sobre qué ampliación de depuración deben acometer; sin embargo al estudiar su ciclo de agua identificamos interesantes puntos de mejora en ahorro, o en reutilización de agua de proceso o de final de línea que, con costes reducidos y una gestión más eficiente, evitarían tener que acometer una inversión mayor debido a modificaciones sustanciales en su sistema de depuración. Sobre este tema profundizamos en el artículo: “¿Cómo optimizar la explotación de una depuradora en una empresa alimentaria?” cuya lectura recomendamos.
 


2.- Importantes costes asociados al pago del canon de saneamiento

 
Bajo la premisa “cuanto más contamino más debo pagar”, en algunas empresas estos costes son realmente elevados y ahogan su competitividad productiva. Y es en este tema donde la declaración de producción de aguas residuales adquiere una importancia significativa.
 
La realidad que nos encontramos en un gran número de empresas es que su ciclo de agua se encuentra poco controlado y los costes asociados a su gestión escasamente identificados, dando lugar a grandes ineficiencias. Algunos de los factores que dificultan la declaración de producción de aguas residuales es la complejidad de la estacionalidad de producción de cada empresa, la variabilidad de producciones, los conexionados, entre otros. 
 
Definir índices de producción relacionados con el consumo de agua es un primer paso para optimizar consumos y hacer seguimiento de mejoras. Una mejora en la gestión del agua y del agua residual suele suponer una clara repercusión en la racionalización de los costes asociados. El canon de saneamiento es posiblemente el más representativo, pero hay otros también significativos como el asociado al consumo de agua (€/m3), energía, y el coste asociado al tratamiento del agua residual in situ o a su gestión de forma externa.  
 
Un aspecto importante, no siempre tenido en cuenta y que aconsejamos seguir en lo relativo al pago de canon de saneamiento, es llevar a cabo un Programa de Vigilancia y Control de Vertidos (PVCV), ajustado a las características de cada actividad industrial y según campañas de producción. AINIA ofrece este servicio a las empresas del sector y es además laboratorio homologado. Mediante un PVCV las empresas están en capacidad de hacer seguimiento sistemático del vertido, disponer de información precisa en caso de inspecciones por parte de los organismos de control, identificar desviaciones y por tanto establecer correctivos, y plantear opciones de mejora reales. Hacer un muestreo de forma inadecuada puede suponer el riesgo de que no sea representativo, y que por tanto, las medidas que se pretendan adoptar no sean las idóneas. 
 


3. Interés cada vez más creciente de contar con la “huella hídrica” para una diferenciación positiva en el mercado

 
La concienciación social sobre la sostenibilidad y el respeto medioambiental es creciente y lo va a ser más en los próximos años. Ya hay empresas que quieren diferenciarse positivamente en este aspecto y en este caso ven con interés la posibilidad de contar con la “Huella hídrica” de sus productos para ser reconocida como empresa sostenible. Es precisamente en este ámbito en donde la Responsabilidad Social Corporativa RSC de las empresas está ganando adeptos. 
 
Son estas empresas las que marcan el camino hacia el “Vertido 0” y trabajan de forma decidida en cuatro grandes aspectos, de forma integrada:
 
• Reducción de consumos: Hacen un balance del agua consumida tanto en sus procesos productivos como auxiliares, aplican el concepto de huella hídrica en todos ellos e identifican opciones de mejora.
 Racionalización de los costes asociados: Desde el análisis de la captación o suministro de red, el acondicionado para su uso, depuración, tasas, energía utilizada, tratamiento de aguas de proceso y residuales… trabajan cada aspecto al máximo para alcanzar ahorros económicos significativos a nivel global.
• Conocimiento de las tecnologías actuales, convencionales y avanzadas, de tratamientos físico-químicos y biológicos de aguas residuales y qué operaciones llevar a cabo para conseguir mantener y optimizar al máximo las instalaciones. 
 
Sobre este punto, recomendamos la lectura del artículo: “Sistemas multibarrera para el tratamiento y regeneración de aguas industriales”, en el que destacamos algunas de las más interesantes tecnologías del agua actuales, sus usos y ventajas en cada caso. 
 
El conocimiento de estas tecnologías y sus potencialidades puede ayudar a reducir el nivel de contaminación de las aguas industriales y consecuentemente avanzar en su posibilidad de reutilización. Algunas de estas tecnologías están orientadas a recuperar materiales y componentes que se encuentran en las aguas residuales, entrando en conceptos de economía circular y eficiencia en la utilización de los recursos.
 
• Reducción de su impacto medioambiental y mejora en materia de gestión sostenible. Ya existen iniciativas interesantes en este ámbito. Un ejemplo pionero es el proyecto de mejora de la calidad del agua del Parque Natural de la Albufera, liderado por Coca-cola dentro de su política de Responsabilidad Social. En este proyecto colaboramos, junto con la Confederación Hidrográfica del Júcar, el Instituto Cavanilles de la Universidad de Valencia y SEO/Bird LIfe. Es un ejemplo de Responsabilidad Social Corporativa apostando por la recuperación de ecosistemas mediante actuaciones externas de la empresa.  
 


Iniciativas y estudios de caso en la gestión del ciclo del agua

 
Empresas referentes en el sector agroalimentario como ANECOOP a través de las múltiples cooperativas que la conforman (Cooperativa Agrícola de Bétera entre otras), La Española e Iparlat son algunos ejemplos de que las empresas agroalimentarias ya están trabajando en cómo mejorar la gestión de sus recursos hídricos con innovación, y además en diferentes líneas de actuación. 
 
La industria de Alimentación y Bebidas representa aproximadamente el 1,8% del consumo de agua total en Europa. Sin agua no es posible producir alimentos. Se necesita para cocciones, procesos de evaporación, refrigeración, herramienta de desinfección y limpieza, generación de frío y calor, ingrediente… La lista de aplicaciones es muy amplia y muestra una dependencia total a este bien que exige de las empresas alimentarias una gestión total del ciclo del agua.
 

Fuente tecnoalimentalia.ainia.es


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