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Las nuevas instalaciones de tratamiento de olores de la EDAR de Galindo con una inversión de 5 millones entrarán en servicio en febrero


27/01/2015

Eliminación de olores
Las nuevas instalaciones de tratamiento de olores de la EDAR de Galindo con una inversión de 5 millones entrarán en servicio en febrero
  • El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia ha realizado una inversión de casi 5 millones de euros para mitigar el impacto en el entorno más inmediato
  • Una red de extractores absorberá el aire de la línea de fangos, –principal foco de olores de la depuradora–, que se recirculará hacia un biofiltro de altas prestaciones para su tratamiento
 
Aunque el conjunto de las actuaciones incluidas en esta fase no terminarán hasta el mes de mayo, el Consorcio de Aguas pondrá en servicio a mediados de febrero, el nuevo edificio de tratamiento de olores de la EDAR de Galindo (Sestao). Los trabajos que se iniciaron en agosto de 2012, han supuesto una inversión de casi 5 millones de euros para mitigar el impacto que la instalación tiene en su entorno más inmediato. Este ambicioso programa, que tendrá continuidad en los próximos años, se sustenta en el estudio previo realizado por la entidad para identificar los principales focos de olor de la planta, sobre los que se irá actuando paulatinamente.
 
Así, esta primera fase de los trabajos, se ha centrado en la línea de fangos y ha consistido en la ampliación de la capacidad de ventilación instalada en la zona de tratamiento de fangos, pasando de los 45.000 m3/h actuales a 122.000 m3/h, que permitirán confinar y captar nuevas zonas de emisión de olor y mejorar la renovación de aire. Además, se ha innovado en su diseño para favorecer una instalación mucho más eficiente a nivel de consumo energético.
 

Instalación de biofiltro

 
Por otro lado, se ha instalado un biofiltro de altas prestaciones en sustitución del actual sistema de desodorización, aumentando la eficacia de eliminación del olor presente en el aire tratado hasta un 95%, y evitando además el uso de reactivos en el proceso, ya que sólo consume agua. Estas actuaciones se han completado con el cubrimiento de los flotadores de fangos mediante domos de aluminio, diseñados con una tipología específicamente adaptada a las necesidades de seguridad inherentes a las operaciones de explotación y mantenimiento.
 
Esta primera fase incluye además la reordenación del parque de depósitos de residuos extraidos del agua en el pretratamiento, mediante la construcción de un edificio para el almacenamiento de contenedores, a fin de evitar la emisión de olor al exterior, y la sustitución de las cubiertas de poliéster de los espesadores por otras de hormigón, de mayor resistencia y durabilidad. En definitiva, los trabajos se han centrado en confinar el olor para absorberlo y proceder a limpiarlo antes de devolverlo a la atmósfera.
 
La EDAR de Galindo es la mayor instalación de depuración de aguas residuales de Euskadi, con una población servida de un millón de habitantes. Diseñada en los años 80, se proyectó atendiendo a criterios de máxima capacidad y rendimiento de depuración, en una parcela industrial, en la que la afección a la población circundante era baja. La recuperación ambiental del enclave ha propiciado la expansión urbanística en el entorno de la planta, por lo que se ha hecho necesaria la búsqueda de alternativas para mitigar los distintos impactos de la instalación. Además de la integración paisajística, una de las líneas de trabajo prioritarias del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia se ha centrado en la mitigación del olor que genera el proceso de depuración de las aguas residuales.

 

Estudio previo

 
Con esta finalidad, en el año 2009 se redactó un estudio que a modo de Plan Director establece las líneas de actuación a seguir en las distintas partes de la EDAR con el ambicioso objetivo de limitar la percepción del olor al entorno más próximo a la parcela. Este programa plurianual prevé cuatro fases para los trabajos.
 
El estudio parte de la realización de mediciones olfatométricas, las cuales evalúan y cuantifican las emisiones de las fuentes de olor más significativas. En este sentido, se ha modelizado su dispersión en el entorno, planteándose medidas correctoras para cada caso, y la caracterización química de los contaminantes generadores de mal olor ha permitido también la elección de nuevos sistemas de desodorización, de mayor rendimiento y capacidad que los existentes.
 
Precisamente, la Fase I, que quedará concluida para el mes de mayo, se ha centrado en tratar las emisiones procedentes de la línea de fangos de la depuradora, ubicada en la zona SE de la parcela, y que se considera responsable del 35% de la cantidad de olor emitida por la planta, ya que en esta zona se libera un tipo de olor más desagradable y perceptible desde fuera de la instalación. 
 
La Fase II ha sido declarada de interés general, y actualmente se encuentra en estado de revisión del proyecto por parte de la Dirección General del Agua del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Estas obras consistirán en la remodelación de los decantadores primarios en decantadores lamelares, con el fin de reducir su espacio y poder así ser confinados, evitando la dispersión del olor que producen. Esto permitirá, a su vez, liberar superficie en la parcela y aumentar el rendimiento de depuración de la EDAR en tiempo de lluvia. Las siguientes fases se centrarán en optimizar el sistema de desodorización de la zona de pretratamiento y de la zona de tratamiento biológico.
 

Fuente www.consorciodeaguas.com


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