Reflexiones sobre la reutilización de las aguas regeneradas en el País Vasco - Patricia Pérez Calleja

Reflexiones sobre la reutilización de las aguas regeneradas en el País Vasco

03/12/2017

Reflexiones sobre la reutilización de las aguas regeneradas en el País Vasco


Patricia Pérez Calleja

Patricia Pérez Calleja

  • Doctora en Ingeniería Ambiental
  • Investigadora-postdoc en Universidad de Notre Dame (USA)
  • Experta en tratamiento biológico de aguas residuales


 
"La reutilización de aguas no consiste en reutilizar el agua residual, sino en reutilizar agua residual previamente depurada y posteriormente regenerada"
 
Hace unos días, tuve la oportunidad de asistir a unas jornadas sobre "Reutilización de las Aguas Regeneradas en el País Vasco", organizadas por AGUASRESIDUALES.INFO y financiadas por la URA - Agencia Vasca del Agua, en la ciudad de Bilbao. 
 
Gracias a ello pude tener una visión más amplia sobre los beneficios que supone la reutilización de aguas regeneradas, ofreciendo garantías de suministro frente a un escenario en el que la demanda de agua dulce, la escasez hídrica y la población van en aumento.
 
Las jornadas comenzaron con una introducción en la que se plantearon estrategias de gestión para ajustar el consumo de agua con los recursos disponibles. En este contexto se resaltó la importancia de preservar los recursos hidrológicos, regular y almacenar el agua (en acuíferos y embalses), compartir recursos de forma eficiente, la desalación y la regeneración y reutilización del agua. En éste último punto es en el que se enfatizó a lo largo de las jornadas. 
 
Uno de los criterios operativos más relevantes a la hora de implantar dichas estrategias, es el equilibrio entre infraestructuras y gestión, ya que precisamente la gestión suele ser un factor limitante en las sociedades desarrolladas.
 
Una de las cosas que más llamó mi atención cuando se introdujo el tema de la reutilización de aguas, fue la siguiente aclaración; la reutilización de aguas no consiste en reutilizar el agua residual, sino en reutilizar agua residual previamente depurada y posteriormente regenerada (o tratamiento terciario). Se matizó en más de una ocasión, en que la calidad del agua regenerada debía resultar en un agua analíticamente potable, (en lo que a microbiología se refiere). Personalmente, considero que esta aclaración es clave para determinar el impacto social que la reutilización de aguas pueda generar. No solo social, sino también administrativo, porque cualquier reutilización directa, debe de contar con el beneplácito del organismo competente de sanidad.
 
La reutilización de aguas directa surge a mediados del siglo XX, y es aquella que se produce antes de que las aguas utilizadas vuelvan al cauce público (aprovechamiento directo de efluentes con mayor o menor grado de regeneración). En este marco, se pretende proporcionar fuentes nuevas o adicionales de suministro de agua de gran calidad, y mejorar la gestión de las aguas depuradas, ofreciendo alternativas al vertido al medio natural e incluso posibilitando el “vertido cero” (economía circular). Algunos de los grandes beneficios de la reutilización de agua planificada es la disponibilidad de una fuente local de agua, una gestión integrada del agua más sostenible (respecto al clima y la energía), ampliación de la auto-suficiencia de los recursos y mejora de la fiabilidad de suministro.
 
Sin embargo, esta estrategia es aún un tanto compleja, pues la reutilización de agua abarca múltiples dimensiones tales como cuestiones técnicas, de salud pública, económicas, ambientales, industriales, de percepción pública (agua impura)…etc. Pero sobre todo se debería tratar como una cuestión de política integrada de gestión de los recursos, porque son las grandes ciudades las que proporcionan grandes caudales para reutilizar, pero ellas mismas, por sí solas, no suelen llegar a reutilizar más del 10% de su agua de abastecimiento, salvo alguna excepción como podría ser el caso de Murcia. La reutilización, por lo tanto, para ser eficiente debe de estar contenida en la planificación hidrológica.
 
La reutilización de agua regenerada ha de cumplir con unas normas de calidad y de uso, y el proceso de regeneración ha de ser eficiente y fiable. En España, la normativa actual, identifica muchos grados de calidad, lo que no ayuda a introducir la reutilización en la planificación hidrológica. Por ello, tal vez sería necesario simplificar la normativa eliminando las calidades menos restrictivas.
 
Se hizo hincapié por tanto en que nos encontramos ante un escenario en el que se requiere una nueva mentalidad; la de elaborar un producto (no gratuito) en lugar de generar un residuo. Así como la necesidad de una nueva voluntad política para hacer de la generación y reutilización un elemento básico de la gestión integrada.
 
En estas jornadas se introdujo el clima mediterráneo como un contexto propicio para la reutilización del agua, motivado por la irregularidad meteorológica (más pronunciada en los últimos años según estudios de cambio climático). 
 
Este clima se registra en 5 zonas geográficas del mundo, siendo una de ellas la cuenca hidrológica de California. En esta zona a partir de una severa sequía dada en el año 1978 se generó una importante iniciativa, considerada hoy en día como una referencia institucional, para posibilitar el regadío con agua regenerada de productos hortícolas de consumo crudo. Para ello, fue necesario partir de un buen efluente biológico secundario, sometido posteriormente a un proceso de regeneración físico-químico, consistente en un proceso de potabilización. De este modo se obtenía una calidad de “agua analíticamente potable”, lo cual supuso un importante mensaje para la aceptación pública.
 
Como resultado de esta iniciativa se llevó a cabo el proyecto de Monterrey (1980-1985), en el que se realizó un estudio de reutilización de agua para la agricultura, siendo partícipe principal de este proyecto la Universidad de California, y contando con la colaboración institucional del “State Water Resources Control Board Department of Helth Services”.
 
Algunas de las principales conclusiones que se obtuvieron de este estudio fueron:
 
  1. No se observaron evidencias del deterioro de la calidad de las aguas subterráneas,
     
  2. Los cultivos de coliflor y brócoli mejoraron significativamente a partir de la irrigación con agua regenerada, 
     
  3. No se observó acumulación de metales pesados en las cosechas o en el suelo debido al uso de agua regenerada,
     
  4. El cloro residual de las aguas regeneradas no tuvo un efecto observable en los cultivos, resaltando por tanto, que la decloración no fue necesaria ni deseable,
     
  5. Se corroboró la aceptabilidad de los cultivos irrigados con aguas regeneradas desde los estándares de las agencias reguladoras, la comunidad agrícola, los consumidores y las agencias de tratamiento de aguas residuales.
 
A partir de esta iniciativa, la reutilización de aguas regeneradas ha ido implantándose en diversos lugares y con distinto fin, (jardinería, riego agrícola, usos urbanos, edificios comerciales, usos industriales…etc).
 
En España, cabe destacar la planta regeneradora de aguas de Arrato, primera instalación en España con normativa internacional, desarrollada en Vitoria-Gasteiz en el año 1994 para regadío agrícola, obteniendo unas calidades de agua excepcionales.
 
A día de hoy, se regeneran y reutilizan entre 450 Hm3/año repartidos por toda la geografía española, teniendo un mayor desarrollo en las zonas costeras mediterráneas (menor disponibilidad del recurso hídrico).
 
En este contexto se resaltó el importante uso de regeneración y de reutilización de la cuenca hidrográfica del Segura, donde se reutiliza el 100 % del caudal disponible. La “Entidad de Saneamiento y Depuración de aguas residuales de la región de Murcia” (ESAMUR), es una empresa pública creada por la Ley 3/2000, cuyas funciones son las de recaudar y gestionar el Canon de Saneamiento, aplicando estos recursos económicos a la explotación, mantenimiento y control de las instalaciones públicas de saneamiento y depuración de aguas residuales. También se introdujeron las relevantes experiencias de reutilización en la comunidad Valenciana y en el Camp de Tarragona.
 
De este modo, desde la primera iniciativa para regeneración y reutilización de aguas ha habido una evolución progresiva y en paralelo junto con la potabilización. Así han ido aumentando las exigencias sobre la regeneración (mayores niveles de depuración), y se ha dado una evolución en cuanto a la reutilización, desde agua regenerada básica (permitiendo riego con y sin restricción) hasta agua regenerada avanzada, posibilitando la reutilización potable (de forma directa o indirecta). Sin embargo, transformar un agua depurada en agua potable conlleva un consumo de energía muy alto, pudiendo no ser compatible con las exigencias medioambientales de emisiones de gases efecto invernadero.
 
Teniendo en cuenta lo dicho, la percepción que me queda sobre la reutilización de aguas regeneradas es que es una gran oportunidad para mejorar la gestión del agua, con lo que se puede lograr mantener una buena calidad del agua, permitiendo el equilibrio entre los ecosistemas y el suministro de forma sostenible.
 
 
Patricia Pérez Calleja
 
 
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04/12/2017
Daniel escribió:
Interesante articulo, se podría añadir que la evolución, entre otras, de las tecnologías de membranas (MBRs, etc..) posibilita la reutilización del agua de una manera económica y medioambientamente viable. Desgraciadamente existen más barreras legislativas, basadas en el desconocimiento, que técnicas; para poder reutilizar el agua en muchos procesos.

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