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Luis Basiero nos habla sobre Covid Water, una iniciativa de FACSA para predecir rebrotes de infección por COVID-19 a partir de las aguas residuales

02/06/2020

Luis Basiero nos habla sobre Covid Water, una iniciativa de FACSA para predecir rebrotes de infección por COVID-19 a partir de las aguas residuales



 
 
 
 
 


Covid Water es el nombre con el que FACSA, empresa de referencia en la gestión del ciclo integral del agua, ha bautizado su proyecto integral de investigación sobre SARS-CoV-2 en sistemas de alcantarillado y EDAR.
 
Una iniciativa que busca poner a disposición de la sociedad una innovadora herramienta de lucha contra la pandemia del Covid-19 a través de la detección y cuantificación del material genético del virus causante de la enfermedad en aguas residuales.
 
Luis Basiero, director del área de saneamiento y depuración de FACSA, nos comenta en esta entrevista todos los detalles de esta interesante iniciativa.
 

 

Luis, ¿Cuál es el objetivo de esta iniciativa lanzada por FACSA y denominada Covid Water?


El objetivo principal es contribuir desde nuestro campo de conocimiento a la lucha contra la presente pandemia por COVID-19 causada por el virus SARS-CoV-2 que, lamentablemente, ha supuesto la pérdida de miles de vidas en todo el mundo y también en nuestro territorio.

El agua residual es una fuente de información valiosa y quizás desconocida para muchos sectores. No obstante, nosotros creemos firmemente que la detección de fragmentos del material genético de este tipo de coronavirus puede ayudarnos a predecir de manera precoz la presencia de brotes no detectados a nivel clínico.

Una de las claves de la expansión de SARS-CoV-2 es el hecho de que no todas las personas manifiestan síntomas mientras que son portadoras del virus. Sin embargo, éste es excretado en las heces y por tanto, el análisis de agua residual puede revelar la presencia de población asintomática en un determinado territorio. 

Por tanto, nuestro objetivo es la monitorización del estado poblacional, mediante la detección indirecta de la presencia de este virus en los asentamientos urbanos. Para ello estamos analizando no sólo la entrada a las EDAR, sino también puntos clave de las redes de alcantarillado.

Además, puesto que se trata de un virus hidrófobo, hemos puesto atención en la línea de fangos, ya que la detección de partículas víricas y material genético puede ser más sensible al analizar la fracción sólida de las aguas residuales.

Este hecho ha sido además probado recientemente, según un estudio en el que Jordan Peccia y colaboradores (2020) señalan que hay una relación entre la presencia de material genético de SARS-CoV-2 en el fango primario y en las poblaciones.

Estos hallazgos coinciden además con lo que estamos observando, por lo que nuestro objetivo es combinar ambas fuentes de información, aprovechando por completo el potencial del agua residual en este campo de estudio.

Otro objetivo importante de nuestro proyecto es materializar toda la información en una herramienta digital accesible para las administraciones públicas, que permita mejorar como comentaba anteriormente, la lucha contra esta pandemia.
 
El control de la población asintomática puede ser clave a la hora de delimitar zonas de movilidad restringida, permitiendo así la continuidad en el resto del territorio de la actividad económica.
 
Esta herramienta puede combinarse con otras que ya se usan en rutina en las administraciones para conocer el número de afectados por COVID-19. Toda esta información epidemiológica y demográfica estaría integrada en la misma herramienta que la que estamos desarrollando en el proyecto COVID WATER. Este es sin duda nuestro objetivo final.
 

En líneas generales, ¿Cómo funciona y qué tipo de análisis conlleva en nuestras aguas residuales urbanas y fangos de EDAR?
 
A partir de ambas tipologías de muestra, estamos trabajando con dos grupos de investigación del CSIC: el equipo de la Dra. Gloria Sánchez (IATA-CSIC), desde Valencia; y el de la Dra. Ana Allende (CEBAS-CSIC), desde Murcia. 
 
La Dra. Gloria Sánchez y su equipo han desarrollado un método de extracción del material genético de SARS-CoV-2 a partir de aguas y fangos de EDAR y la consiguiente detección de este (ARN) mediante una técnica cuantitativa y en tiempo real denominada RT-PCR (Reverse Transcriptase Polymerase Chain Reaction).
 
 
 
 
Una vez extraído el material genético, este se amplifica y mediante un sistema de fluorescencia es posible llegar a cuantificar el número de copias del gen diana de SARS-CoV-2 por volumen de muestra.
 
Para estudiar este gen se están empleando actualmente dos regiones dianas complementarias, que permiten detectar el material genético del virus con una alta sensibilidad. Este aspecto es fundamental para hacer posible una detección temprana del virus en nuestras muestras de aguas y fangos.
 

¿En qué fase se encuentra actualmente el proyecto y dónde se está desarrollando a nivel geográfico?
 
El proyecto lleva en marcha desde hace más de un mes en diversas localizaciones distribuidas a nivel nacional incluyendo las comunidades autónomas en las que FACSA presta servicio: Andalucía, Cataluña, Comunitat Valenciana, Asturias y Murcia.
 
En breve, se amplía el proyecto a otros sistemas de saneamiento pertenecientes a la provincia de Castellón y a las comunidades autónomas de Aragón y Baleares.
 
En estos momentos seguimos en la fase de monitorización en las tres líneas comentadas anteriormente, redes de alcantarillado, línea de aguas y de fangos de las EDAR seleccionadas.
 
En paralelo, estamos trabajando en la recopilación de datos de carácter epidemiológico y demográfico en línea con las administraciones públicas autonómicas y diseñando los bloques de contenido adicionales que formarán la herramienta COVID WATER.
 

Luis, aparte de FACSA, qué otros organismos están colaborando con vosotros en el desarrollo de Covid Water?
 
Como comentaba con anterioridad, nos estamos apoyando en dos centros adscritos al CSIC: el IATA-CSIC Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos y CEBAS-CSIC Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura; por su fuerte conocimiento en las áreas de virología y microbiología aplicada al sector del agua, respectivamente.
 
Además, para el análisis epidemiológico contamos con la participación del Institut Universitari de Plaguicides i Aigües (IUPA), su responsable Félix Hernández y del investigador Lubertus Bijlsma que es además uno de los coordinadores de la red SCORE https://score-cost.eu.
 
Esta red lleva años desarrollando un gran trabajo en la epidemiología del agua residual urbana en relación con estudios sobre hábitos de consumo de fármacos, drogas de abuso y del uso de plaguicidas, entre otros compuestos.
 
Junto a estos colaboradores, para el desarrollo de la herramienta digital tenemos el apoyo del Instituto Tecnológico de Informática (ITI), ubicado en València, además del Instituto Aragonés del Agua (IAA), así como de la start-up IoTSens, garantizando así el buen desarrollo del proyecto.
 

¿Cuándo podría estar lista esta herramienta para ser extrapolada al resto de depuradoras de otros puntos de España?
 
Esperamos que una primera versión esté disponible para principios de octubre. Nos hemos marcado internamente ese objetivo ya que desde que se inició la pandemia se ha comentado el riesgo de que haya una segunda ola de incidencia en nuestro país con la entrada del otoño.
 
Por ello, estamos aprendiendo durante estos meses cómo se ve reflejado el desconfinamiento de la población en los niveles de SARS-CoV-2 en las aguas residuales y esperamos que todo este conocimiento pueda servir para implementar el sistema en los próximos meses en más localizaciones y ayudar con ello al control de rebrotes, en el peor de los casos.
 

Para finalizar Luis, también estáis trabajando en un proyecto de Inteligencia Artificial (IA) para la detección temprana del coronavirus en los asentamientos urbanos, ¿puedes darnos más detalles?
 
Sí, dentro del proyecto COVID WATER contamos como explicaba antes con el ITI de Valencia y con IoTSens, por lo que vamos a poder integrar algoritmos de inteligencia artificial en nuestro desarrollo de la herramienta, consiguiendo con ello sacar el máximo rendimiento a los datos generados durante el estudio.
 
 
 
 
Además, contamos con un alto conocimiento en sistemas de información geográfica (GIS), que nos va a permitir poder gestionar la información de una forma mucha más visible y organizada.
 
En vista a la gran base de datos que estamos generando con todas las localizaciones en las que hemos puesto en marcha el estudio, esperamos poder encontrar patrones que nos permitan mejorar la interpretación de la incidencia del virus en las poblaciones.
 

Muchas gracias
 
 
Más información sobre las soluciones de FACSA en https://www.facsa.com

 


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